Dockweiler anuncia que enviará a la ALP una Ley para regular las movilizaciones

La ciudad de La Paz atraviesa uno de sus momentos más difíciles. La falta de alimentos, medicamentos, combustible y transporte público, sumada a los bloqueos y conflictos que mantienen cercada a la sede de gobierno, está golpeando duramente a miles de familias paceñas que hoy sienten vulnerados sus derechos más básicos.

En medio de esta situación, el alcalde César Dockweiler anunció el envío de un anteproyecto de ley a la Asamblea Legislativa Nacional para regular las movilizaciones y evitar que las protestas afecten la vida y la dignidad de la población.

La autoridad edil aclaró que la propuesta no busca eliminar el derecho a la protesta, sino equilibrarlo con otros derechos fundamentales como el acceso a la alimentación, la salud, el trabajo, la educación y la libre circulación.

“Jamás vamos a estar en contra del derecho a movilizarse, pero ese derecho no puede significar sufrimiento para las familias paceñas”, afirmó.

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Con visible preocupación, Dockweiler relató lo que encontró durante sus recorridos por mercados y zonas de abasto de la ciudad.“He visto madres llorando, amas de casa desesperadas pidiendo que vuelva el pollo, la carne y las verduras a los mercados.

Hoy ya no estamos hablando solo de economía, estamos hablando de sobrevivencia”, expresó.

La escasez de productos básicos y el incremento de precios afectan especialmente a las familias más humildes.

A esto se suma la dificultad para acceder a medicamentos, oxígeno y combustible, situación que también pone en riesgo el funcionamiento de hospitales y servicios esenciales.

El alcalde explicó que el municipio trabaja contra el tiempo para sostener la ciudad en medio del cerco. Informó que se coordinan puentes aéreos para el traslado de alimentos y se realizan esfuerzos extraordinarios para garantizar el recojo de basura y evitar focos de infección que puedan derivar en una emergencia sanitaria.

“No estamos de brazos cruzados. Nuestras brigadas están trabajando día y noche, incluso a pie, porque no podemos permitir que la ciudad colapse”, sostuvo.

Dockweiler también hizo un llamado a la sensibilidad y a la conciencia de los sectores movilizados para que consideren el impacto humano de los bloqueos sobre más de 756 mil habitantes de La Paz.

“Pedimos que piensen en nuestros niños, en nuestros adultos mayores, en las familias que hoy no encuentran alimentos ni medicamentos. La Paz merece respeto y merece recuperar su tranquilidad”, manifestó.

Como parte de esta iniciativa, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz puso a disposición el Palacio Consistorial para instalar una mesa de diálogo junto a universidades, iglesias y organismos internacionales, con el objetivo de facilitar una salida pacífica y sincera al conflicto.

Finalmente, el alcalde remarcó que la ciudad no puede continuar siendo rehén permanente de conflictos que paralizan la vida cotidiana y deterioran la calidad de vida de la población.

“Queremos una ciudad donde las familias puedan trabajar, estudiar y vivir en paz. Defender a La Paz hoy es defender el derecho de nuestra gente a vivir con dignidad”, concluyó.

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