En la reunión que sostuvieron en la ciudad de La Paz, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, y el rey Felipe Vi de España acordaron “avanzar hacia una agenda moderna de diálogo y cooperación”.
La Oficina del Presidente, a través de un comunicado, señaló que “durante un almuerzo de trabajo, ambas autoridades conversaron sobre el fortalecimiento de la relación bilateral entre Bolivia y España, reafirmando los históricos lazos de amistad y la voluntad de avanzar hacia una agenda moderna de diálogo y cooperación”.
“En la reunión se abordaron temas vinculados al comercio, la inversión y las oportunidades económicas entre ambos países, así como la continuidad de programas de cooperación para el desarrollo en áreas sociales, institucionales y sostenibles”, señala el texto.
Añadió que también se dialogó sobre cooperación en justicia, el impulso al turismo bilateral y el valioso aporte de la comunidad boliviana que vive en España.
Finalmente, la Oficina de la Presidencia informó que Paz y el Rey español “coincidieron en la importancia de fortalecer el espacio iberoamericano a través de la Cumbre Iberoamericana y compartieron criterios sobre los desafíos de la coyuntura internacional y la importancia del multilateralismo y la cooperación entre naciones”.
Retorno a España
El monarca y su delegación española fueron despedidos por las autoridades nacionales y con los honores militares en el Aeropuerto Internacional de El Alto cerca de las 15:25; posteriormente, partieron en su avión oficial.
La agenda de Felipe VI comenzó la noche del miércoles con su arribo a la ciudad de El Alto y continuó este jueves con encuentros con empresarios bolivianos y españoles, además de autoridades del Órgano Ejecutivo.
Esta mañana arribó a Palacio Quemado, saludó al presidente Rodrigo Paz y al gabinete de ministros. Posteriormente, fue a visitar el Museo de Etnografía y Folklore (Musef), acompañado del mandatario, la Primera Dama, María Elena Urquidi, y una delegación de autoridades.
En su recorrido a pie hasta el Musef rompió el protocolo y saludó a la ciudadanía cerca de plaza Murillo. Una mujer de la tercera edad, comerciantes de gelatina y dos gemelas se le acercaron para estrecharle la mano y tomarse fotografías.
Posteriormente retornó a Palacio Quemado para un almuerzo trabajo con el jefe de Estado y autoridades del Ejecutivo.