Samuel Doria Medina, el otrora candidato a la presidencia y empresario aliado del Gobierno, pidió a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) empezar a “resolver a todos los temas” y dejar de echar la culpa al anterior Gobierno por los problemas de la calidad del combustible, particularmente de la gasolina.
“Esperemos que YPFB ya se siente sobre el potro, ya no se le puede echar la culpa al otro Gobierno, hay que resolver todos los temas”, aseveró
En ese sentido, Doria Medina advirtió al Gobierno que la tarea más urgente a resolver es el de los hidrocarburos.
Señaló que si no se aprueba una Ley de Hidrocarburos en el corto plazo, hasta fin de mes según su análisis, Bolivia correría el riesgo de quedarse sin gas y, en consecuencia, sin electricidad.
“Si no aprobamos rápidamente la Ley de Hidrocarburos, en el mes de marzo, estamos en riesgo de que se acabe el gas. La generación eléctrica es fundamentalmente con gas”, señaló.
Afirmó que en el país 7 de cada 10 focos de luz se generan con gas y si se acaba podría incrementarse los costos de la luz, ya que habría que exportar el gas.
Ayer, el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, acudió al Senado para explicar sobre el conflicto por la mala calidad de la gasolina y reiteró que fue originado por un “boicot” del anterior Gobierno de Luis Arce.
El Ministro señaló que, tras una pesquisa, se halló una nota remitida por la Cámara Automotor Boliviana el 25 de septiembre del 2025 al entonces presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen.
Según señaló, la nota advierte un “incremento sostenido y alarmante de quejas de usuarios y talleres especializados” por daños ocasiones a los vehículos por la calidad de la gasolina, desde “incendios recurrentes” hasta reemplazo de piezas y “daños permanentes a los motores”.
“Tienen relación directa con la calidad de gasolina comercializada, que se encuentran debajo de estándares internacionales. Es la prueba del boicot, ellos sabían que tenían problemas de calidad en la gasolina”, señaló.
Afirmó que en las reuniones de transición no se comunicó de ese problema.
“Es la prueba de boicot interno. Había funcionarios dentro de YPFB que sabían del problema y no hicieron nada. No es un problema que surge a partir de noviembre, se da en el pasado”, señaló.