La bancada de Libre en el Senado no quedó satisfecha con el informe del ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, sobre el tema de la calidad de la gasolina y anunció que solicitará una interpelación en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).
“No estamos satisfechos con el informe oral y vamos a proceder con la interpelación; esperamos que se pueda aprobar. No está claro respecto a los sobreprecios, tenemos ‘gasolina podrida’, filas por el combustible, no sabemos en qué talleres se van a reparar los vehículos, ni los daños por departamento. Tenemos ministros incapaces de solucionar el tema de la gasolina”, manifestó, por ejemplo, la senadora Tomasa Yarhui, según reporte de Unitel.
En esa misma línea, el senador Abdón Porcel, criticó que la exposición haya sido “técnica” y no de claro entendimiento para la población.
“Todos sabemos que este es un tema técnico y no somos expertos ni tenemos la obligación. Creo que la forma de exponer no le llega a la población; yo me quedé con muchas dudas. La población está esperando soluciones a los problemas. No estoy satisfecho porque aún tengo dudas”, dijo.
Entretanto, la bancada de la Alianza Unidad se centró en exigir al Gobierno el resarcimiento a todos los propietarios de vehículos afectados por el combustible.
“Es importante manifestar que los ministros deben hacer seguimiento. Además de informarnos, tiene que haber resarcimiento de daños; no solo pueden realizarse procesos penales y administrativos, sino que debe existir compensación a la población afectada”, señaló la senadora Soledad Chapetón.
Medinaceli acudió al Senado para explicar sobre el conflicto por la mala calidad de la gasolina y reiteró que fue originado por un “boicot” del anterior Gobierno de Luis Arce.
El Ministro señaló que, tras una pesquisa, se halló una nota remitida por la Cámara Automotor Boliviana el 25 de septiembre del 2025 al entonces presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen.
Según señaló, la nota advierte un “incremento sostenido y alarmante de quejas de usuarios y talleres especializados” por daños ocasiones a los vehículos por la calidad de la gasolina, desde “incendios recurrentes” hasta reemplazo de piezas y “daños permanentes a los motores”.
“Tienen relación directa con la calidad de gasolina comercializada, que se encuentran debajo de estándares internacionales. Es la prueba del boicot, ellos sabían que tenían problemas de calidad en la gasolina”, señaló.
Afirmó que en las reuniones de transición no se comunicó de ese problema.
“Es la prueba de boicot interno. Había funcionarios dentro de YPFB que sabían del problema y no hicieron nada. No es un problema que surge a partir de noviembre, se da en el pasado”, señaló.
// Oxígeno con información de Unitel