El alcalde de La Paz, César Dockweiler, cuestionó que los gobiernos municipales hayan quedado fuera del diálogo sobre la redistribución de recursos en el marco del denominado 50-50 y consideró insuficiente el 1% planteado inicialmente para las gobernaciones.
La autoridad sostuvo que los municipios deben ser incluidos en las negociaciones porque son las instancias de gobierno más cercanas a la población y tienen responsabilidades directas en la atención de las necesidades ciudadanas.
“Los gobiernos municipales son los que están más cerca del pueblo. También he manifestado de que no lo veo en el corto plazo el 50-50”, afirmó Dockweiler.
El alcalde explicó que el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz inscribió un presupuesto aproximado de Bs 2.500 millones, que contempla alrededor de Bs 750 millones adicionales provenientes de la recuperación de impuestos adeudados.
Dockweiler señaló que el municipio no podía depender de una redistribución de recursos que, a su criterio, podría concretarse en un plazo más largo, por lo que se buscaron mecanismos propios para fortalecer las finanzas municipales.
“Yo siempre dije, no voy a tener esperanzado el gobierno municipal en el 50-50 por ahora. Yo siento que eso va a ser un proceso más largo. Tenemos que buscar otras fuentes”, manifestó.
La autoridad explicó que estos recursos son necesarios para atender distintas obligaciones municipales, entre ellas la gestión de riesgos, el impacto del incremento de los precios de los combustibles y los costos de materiales de construcción como el cemento.
En relación con el porcentaje inicialmente planteado para las gobernaciones, el alcalde consideró que el 1% resulta insuficiente y planteó que la redistribución debe ser progresiva hasta alcanzar el objetivo del 50-50.
“Nosotros habíamos planteado que sí, tiene que ser escalonado, que tiene que ir escalando poco a poco hasta llegar al 50-50%, pero 1% es prácticamente muy, pero muy insuficiente”, afirmó.
Dockweiler pidió al Gobierno nacional reconsiderar la propuesta, tomando en cuenta los recursos disponibles y la participación de los gobiernos municipales en el nuevo esquema de distribución.
Finalmente, reiteró que los municipios deben ser considerados actores fundamentales en la construcción de un nuevo pacto fiscal que permita responder de manera más efectiva a las necesidades de la población.