“Tengo la obligación de limar asperezas con Evo, Lucho y Andrónico”: Eduardo del Castillo

El exministro habló en El Interrogatorio sobre su relación con Luis Arce, la fragmentación del bloque popular, el caso Marset, el 26J y las razones por las que considera necesario volver a involucrarse en la disputa política.

Eduardo del Castillo durante su participación en El Interrogatorio. Imagen: O Stream / Oxigeno.bo.

Eduardo del Castillo revisa su paso por el Ministerio de Gobierno desde una posición que combina defensa de su gestión, autocrítica y voluntad de recomponer relaciones dentro del espacio político del que forma parte. En la conversación admite que “todos hemos aportado” a la fragmentación y, al hablar del malestar que percibe en la calle, resume: “Sí, fue por nuestra culpa, por las peleas internas, por los roces internos que hemos tenido”.

En El Interrogatorio también habla de Luis Arce, de la decisión de recomendar su propia salida del Ministerio, de la investigación a Sebastián Marset y de los hechos del 26 de junio de 2024. Hacia el final, plantea que tiene una obligación de limar asperezas con Evo Morales, Arce y Andrónico Rodríguez, y que una eventual reunificación del MAS sería, para él, una tarea cumplida.

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DE LA FRAGMENTACIÓN A LA RECOMPOSICIÓN

¿Cambió Evo Morales o cambió usted?

Yo creo que todos cambiamos. Yo no soy el chico de 17 o 18 años de primer año de Derecho. Mis compañeros de Columna Sur y yo tenemos hoy diferencias políticas e ideológicas; no somos los mismos. Evo Morales no es el mismo. Creo que, lamentablemente, todos hemos aportado para la fragmentación de este proyecto político de país, donde el sujeto histórico era el bloque popular campesino obrero. Pero creo que las circunstancias están dadas para lograr la unificación.

¿Saludaría a Evo Morales si lo tuviera enfrente?

Si tengo la oportunidad de limar las asperezas con todos y cada uno de los miembros del bloque popular campesino obrero, lo voy a hacer.

¿Qué significa hoy esa voluntad de recomposición?

Yo tengo una obligación como ciudadano de limar mis asperezas con todos: con Evo, con Lucho, con Andrónico, con el Pacto de Unidad, con el sector campesino y con gobernadores que representan a estos sectores, para tratar de unificarlos. Creo que todos hemos cometido errores, pero creo que la unidad se va a dar.

“Creo que, lamentablemente, todos hemos aportado para la fragmentación de este proyecto político.” EDUARDO DEL CASTILLO

ARCE, LEALTAD Y LOS “FUSIBLES”

¿Cómo llegó al gabinete de Luis Arce?

Me llamó una compañera y me dijo: “Le paso al presidente electo”. Lucho Arce me dijo: “Mi compañero, quiero que sea parte de mi equipo”. Yo le respondí: “Donde usted me considere útil, ahí voy a estar, independientemente del cargo”. Después me dijeron que iba a ser parte del gabinete y que luego me llamarían para decirme en qué cartera. Yo pensaba: que no sea el Ministerio de Gobierno, que no sea el Ministerio de Gobierno.

¿Por qué no quería el Ministerio de Gobierno?

Por toda la situación que estaba viviendo el país después del motín policial, los enfrentamientos en las calles y los asesinatos. Creo que es la cartera más complicada de todo el gabinete ministerial. Era una experiencia novísima y, además, asumí ese cargo con 32 años.

¿Es cierto que recomendó su propia salida?

Yo recomendé mi retiro, sugerí que mi permanencia en el cargo podía afectar la imagen del Gobierno y, sobre todo, del Presidente. Le dije: “Soy un fusible; los ministros somos fusibles. Estamos aquí para hacer gestión. Si nos equivocamos o podemos dañar la imagen del Presidente, del Gobierno o del país, tenemos que retirarnos”.

¿Qué respaldo recibió de Arce cuando investigó a un colega del gabinete?

Aprehendimos a un colega mío del gabinete que estaba recibiendo recursos económicos en pleno Prado paceño. Al día siguiente llegué al gabinete y dije: “Falta uno acá porque uno de ustedes estaba recibiendo una coima y está detenido”. Eso fue posible porque Luis Arce me dijo: “Usted haga su trabajo sin presiones, sin injerencia y caiga quien caiga”.

¿Qué quedó pendiente con Luis Arce?

Tal vez me esté equivocando, tal vez debo una charla con él, pero sí tengo que ir a visitarlo pronto.

“Soy un fusible; los ministros somos fusibles. Estamos aquí para hacer gestión.” EDUARDO DEL CASTILLO

MARSET, UNA “ASIGNATURA PENDIENTE”

¿Cuál fue su mayor fracaso en la lucha contra el narcotráfico?

Sebastián Marset fue mi asignatura pendiente: no poder lograr su aprehensión durante mi gestión. Todo el trabajo investigativo que se realizó coadyuvó después a la desarticulación de la organización criminal.

¿Hasta dónde llegó la investigación?

El grupo de policías que había sido secuestrado por esa organización siguió trabajando de manera ininterrumpida. Logramos incluso contactarnos con el abogado de Marset y plantearle que se declarara culpable y volviera a Bolivia. No lo logramos, pero conseguimos información que sirvió a Paraguay, Brasil y España; hubo mucho intercambio de información.

¿Quién sabía más del otro: la Policía de Marset o Marset de la Policía?

Marset sabía más de inteligencia, y eso lo demuestra la investigación. Ahí falló la inteligencia de la Policía Boliviana. En vez de que Inteligencia estuviera haciendo seguimiento a Marset, Marset estaba haciendo inteligencia a los de Inteligencia. Lamentablemente, cuando posiblemente se pudo haber dado su aprehensión, los policías fueron secuestrados y torturados, y él fugó del país.

“En vez de que Inteligencia estuviera haciendo seguimiento a Marset, Marset estaba haciendo inteligencia a los de Inteligencia.” EDUARDO DEL CASTILLO

EL 26J: MIEDO, ARREPENTIMIENTO Y LÍMITES

¿Tuvo miedo el 26 de junio?

Sí tuve mucho miedo. Mi seguridad quiso ponerme un chaleco en reiteradas oportunidades y yo decía: “Eso solo me pesa. Si me quieren matar, me van a tirar el disparo en la cabeza”. El momento que más miedo tuve fue cuando subí a hablar con el Presidente y luego tuve que volver a salir.

¿Qué papel tuvo Luis Arce en esas decisiones?

Si hubiera estado solo, tal vez hubiera cometido más errores. Luis Arce, en honor a la verdad, fue el que me frenó de varias cosas. Yo quería poner equipos especiales en los techos de la Asamblea. Él me dijo: “No vas a hacer una carnicería, va a acabar esto mal”.

¿Se arrepiente de haber ido a la plaza?

Soy valiente, pero a veces no debería haberlo hecho. Hoy me arrepiento porque no medí las consecuencias. Cuando empecé a leer la investigación vi que, según esa investigación, Zúñiga instruyó a un comandante: “Dispara a los edificios y detenga a Del Castillo o mátelo”. Él se rehusó. Y yo pensé: si le hubiese hecho caso, no estaría aquí sentado. Son cosas que todavía no terminan de cerrarse.

¿Por qué sostiene que Zúñiga quería tomar el poder?

Las conversaciones de los teléfonos celulares hablan de un golpe; también está el discurso que, según la investigación, se preparaba para asumir el gobierno, además de filmaciones y documentación. Esos elementos, desde mi lectura, demostraron que Zúñiga quería tomar el poder mediante un asalto.

“Hoy me arrepiento porque no medí las consecuencias.” EDUARDO DEL CASTILLO

“FUE NUESTRA CULPA” Y EL FUTURO POLÍTICO

¿Qué le ha dicho la gente desde que dejó el Gobierno?

El otro día estaba por la Facultad de Derecho de la UMSA y una señora me abrazó en la calle, se puso a llorar y me dijo: “¿Por qué nos abandonaron? Por su culpa estamos así”. Eso me marcó y me conmovió. Y dije: sí, fue por nuestra culpa, por las peleas internas, por los roces internos que hemos tenido.

¿Qué cree que rompieron esas peleas?

Hemos logrado destruir este matrimonio entre Gobierno y pueblo. Ese distanciamiento es parte de lo que debemos reconocer y tratar de recomponer.

¿Está pensando en volver a la política?

Habíamos decidido frenar el tema político y dedicarnos a actividades de comunicación, jurídicas y académicas. Pero cuando la gente está llorando en las calles y ya no tiene qué comer, uno dice: yo fui político para que esto no ocurra. Entonces tengo la obligación de salir, perder el miedo y exigir o frenar medidas que considero que están en contra del pueblo.

¿Quiere volver a ser ministro o candidato?

Por el momento no está en mis planes. Tampoco está en mis planes volver al Ministerio de Gobierno. Pero si el MAS se vuelve a unificar, diré: tarea cumplida.

¿Qué país imagina?

Uno muy distinto a este: un país donde se intente romper la brecha social o la grieta. Si dejamos de vernos como bandos opuestos, se pueden construir grandes cosas. Si dejamos los apetitos e intereses personalísimos, ya sean económicos, políticos o sociales, se pueden lograr grandes cosas.

“Sí, fue por nuestra culpa, por las peleas internas, por los roces internos que hemos tenido.” EDUARDO DEL CASTILLO

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