El vocero presidencial, José Luis Gálvez, fue consultado, en conferencia de prensa, respecto a las denuncias respecto a que exfuncionarios y militantes del Movimiento al Socialismo (MAS), trabajarían en el Gobierno y afirmó que haber sido parte del partido azul no es un delito.
“No conozco en el Código Penal o Civil que haber sido parte del MAS sea un delito”, sentenció.
En los últimos días se denunció que la jefa de gabinete del Ministerio de la presidencia, María José Fernández Quiroga, fue candidata a diputada por el Movimiento al Socialismo.
Además, en pasadas semanas también se supo que el exministro de Economía, Gabriel Espinoza, pidió a la cooperación internacional la contratación del exministro de Comunicación del Gobierno de Evo Morales, Manuel Canelas, para elaborar un “plan estratégico” del mencionado Ministerio.
Finalmente, el fin de semana la senadora María Elena Pachacute, de la bancada Libre, denunció que en base a un seguimiento trimestral a las entidades públicas se concluyó que en la administración pública permanece un 70% del personal afín a los gobiernos del Movimiento al Socialismo.
Al respecto, el Vocero Presidencial afirmó que si hay pruebas de delitos que esas personas pudieron haber cometido se tienen que presentar las denuncias respectivas, aunque admitió que hay una lentitud en el Estado para renovar sus recursos humanos.
“Toda persona que haya cometido delito tiene que rendir cuentas ante la justicia. Es deseable que el cambio en el Estado pudiera ser más acelerado en términos de contar con otros recursos humanos, ahí al igual que en otras cosas es deseable ir más rápido. Si hay una acusación específica contra esas personas por favor presente la denuncia y siga el proceso correspondiente, cualquier denuncia será bienvenida”, afirmó.
Gálvez señaló que “en términos de honestidad y transparencia es deseable que el cambio sea radical y drástico”, pero recalcó que en el Código Penal y Civil no se establece que “haber sido parte del MAS sea un delito”.
“Sí, necesitamos transformar el Estado, pero no solamente es un cambio de personas. Necesitamos cambiar la política, el sentido de la política y tiene que ser un servicio público y no necesariamente una lucha entre políticos, debe estar pensando en la gente”, señaló.
El Vocero, no obstante, afirmó que “como parte del Gobierno y estado no hemos contratado el servicio de esas personas”.