Tras el acuerdo alcanzado entre el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz y las empresas responsables del servicio de aseo urbano, La Paz Limpia y Trébol, el alcalde César Dockweiler criticó que diferentes calles y avenidas de la ciudad amanecieron este miércoles todavía abarrotadas de basura.
Ante esta situación, Dockweiler advirtió que la administración municipal hará cumplir el contrato vigente, al considerar que la acumulación de residuos representa un riesgo para la salud pública y afecta directamente a los vecinos.
“Voy a hacer cumplir el contrato, porque una de las responsabilidades que tengo es justamente la salud pública. Tenemos que cuidar la vida de las personas”, afirmó la autoridad edil.
Dockweiler anunció que durante esta jornada se desplegarán operativos municipales destinados a coadyuvar en la limpieza de la ciudad, aunque remarcó que la responsabilidad principal corresponde a las empresas encargadas del servicio.
En ese marco, pidió a los vecinos enviar reportes sobre los lugares donde todavía existen acumulaciones de basura, con el objetivo de identificar los puntos críticos y exigir una respuesta inmediata.
“No hay una justificación para que esté la ciudad así. Ellos se han comprometido a hacer la limpieza y tendrían que haber trabajado por tiempo y materia. Así como se han suspendido las operaciones y no han hecho el trabajo durante todo este tiempo, tendrían que haber realizado todas las operaciones de limpieza de la ciudad”, cuestionó.
El Alcalde sostuvo que, si bien algunos sectores y ejes centrales fueron atendidos, persisten numerosos puntos con residuos acumulados. “La ciudad está todavía muy, pero muy sucia. Han limpiado quizás algún eje central, pero después han dejado acumulada la basura en muchos lugares”, manifestó.
“No vamos a permitir que se utilice a la ciudad como mecanismo de presión”
La autoridad municipal endureció su posición frente a las empresas de aseo y afirmó que la ciudad no puede volver a ser utilizada como mecanismo de presión en una disputa contractual.
“Han utilizado de manera depresiva un contrato a la ciudad. Eso no es constitucionalmente aceptable ni contractualmente aceptable”, cuestionó Dockweiler.