El plan binacional “Fronteras Seguras”, activado en pasados días entre Bolivia y Brasil, será sostenible con el tiempo y estará sujeto a constantes evaluaciones para ver si se cumplieron los objetivos o si se requieren algunos ajustes.
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Rodolfo Rocabado, informó que el proyecto implica un intercambio de información entre ambos países, colaboración en la persecución de bandas delincuenciales y capacitación de los efectivos policiales.
“Hemos pensado en la sostenibilidad de este plan de operaciones Fronteras Seguras, no queremos que sea una semana o dos semanas, es tanto así que ordenó el ministro de Gobierno (Marco Antonio Oviedo) que al mes de haberlo lanzado se tiene que hacer una evaluación”, afirmó en entrevista con Erbol.
En la valoración se analizará si el trabajo realizado cumple con los objetivos trazados y si es necesario ajustar el plan, incorporar más elementos en algunos sectores, disminuirlos en otros o desplazarlos a otros lugares con mayor incidencia delictiva.
“Nuestro plan Fronteras Seguras es de largo aliento (…) los recursos los están poniendo el Ministerio de Gobierno y también la Policía boliviana”, añadió Rocabado.
Recordó que en los gobiernos anteriores no existía seguridad y que, debido a esa situación, la ola delictiva se fue incrementando en las regiones fronterizas con el ingreso de organizaciones criminales que pretenden sentar sus bases en el territorio boliviano.
A partir de este plan binacional se buscará recuperar el control del territorio, sentar soberanía en “lugares que fueron abandonados por muchos años” y devolverle la tranquilidad a la población.
Las Fuerzas Armadas también participan en las operaciones y coordinan con la Policía Boliviana las acciones de seguridad.