El presidente del Estado, Rodrigo Paz, aprovechó dos actos públicos realizados este miércoles para pedir disculpas a la población por la escasez de combustible y que nuevamente se registren largas filas de vehículos en las estaciones de servicio.
No obstante, el Jefe de Estado culpó a las “mafias” por el problema y señaló que esa realidad es un “dolor en el pecho”.
“Me disculpo por algunas cosas que tal vez no están saliendo tan rápido como quisiéramos. Vamos a meterle duro para ordenar algunos temas; entiéndase que el combustible es un dolor en el pecho, pero hay que pelear contra esos grupos, esas mafias, y vamos a ganar”, afirmó.
Paz, en ese sentido, enfatizó que la responsabilidad del problema del combustible recae en “mafias” y prometió que se solucionará la crisis de desabastecimiento, aunque advirtió que será “con mucho sacrificio”.
Ayer, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, negó que la escasez de combustible se deba a una falta de divisas para la importación y afirmó que cualquier medida que se tome respecto a sus precios priorizará la “protección social”.
La autoridad, en ese sentido, atribuyó la situación a problemas logísticos e institucionales. Las autoridades del área ya están trabajando y harán anuncios en los próximos días, añadió.
“No es un problema financiero. Hoy por hoy, las reservas del Banco Central están en más de $us 600 millones, no es un problema de falta de recursos”, afirmó, en conferencia de prensa.
Espinoza explicó que en los últimos días se presentaron “varios problemas logísticos” e institucionales, por lo que el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, y el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, intervinieron la estatal petrolera para encaminar soluciones.
“Estamos trabajando para que haya cambios significativos en esa institución, porque definitivamente es más que un problema logístico; eso lo entendemos y debemos solucionarlo rápidamente”, señaló.