Desde que la UEFA amenazó con boicotear los torneos de la FIFA por el proyecto presentado por Gianni Infantino para que el 20% de las acciones de sus competencias estén en manos de privados, la polémica no para de aumentar. Federaciones que se sumaron al reclamo, asesores del suizo que renunciaron y muchos dardos cruzados. Por eso, la propia FIFA salió a aclarar y a desmentir algunos conceptos que se difundieron en torno a su proyecto.
Este viernes, mediante un comunicado, detallaron que esta iniciativa no pretende vender el fútbol ni ceder el control de su gobernanza. Por eso, ante la dura postura de la UEFA, Concacaf y AFC, destacaron que respetan los comentarios y las preocupaciones expresadas públicamente, pero lamentan «la información errónea publicada en los medios de comunicación que interrumpió el proceso de consulta previsto».
Es así que aseguraron que «seguiremos con este proceso de consulta para garantizar que cada Asociación Miembro pueda expresar su voto basándose en hechos».
Por otro lado, le tiraron un palito a la UEFA recalcando que «todos tienen derecho a expresar su oposición y a solicitar aclaraciones, pero ninguna entidad puede pretender representar a las 211 federaciones mundiales. Cada federación debe tener la oportunidad de revisar la propuesta y participar en la configuración de su propio futuro. Estos son los principios democráticos de la FIFA».
Ahora bien, con respecto a las versiones que circularon durante toda la semana, la organización presidida por Infantino aclaró que «la iniciativa de FIFA Forward Enterprise (FFE) se ha propuesto únicamente para garantizar que todas las Asociaciones Miembro de la FIFA (AM) tengan la oportunidad de participar activamente en el desarrollo comercial del fútbol en sus respectivos países , y que esto no se produzca a costa del espíritu ni de la gobernanza de la FIFA ni del fútbol en sí». Por eso, destacaron que » nadie está vendiendo al fútbol. Esto no es algo que la FIFA jamás consideraría».
Por último, reiteraron que la iniciativa busca únicamente optimizar la gestión comercial de sus torneos para generar mayores ingresos, garantizando que el dinero recaudado sea redistribuido entre las 211 asociaciones miembro, así como también que lo que está llevando a cabo es un proceso de consulta que «sin el respaldo de la mayoría de las asociaciones miembro, las actividades comerciales de la FIFA permanecerían inalteradas. La FFE no llegaría a crearse”, cerraron.
Así, en medio de un contexto turbulento en donde las voces en contra del proyecto se multiplican por todas partes, la FIFA busca tranquilidad resaltando que este proyecto recién se encuentra en un proceso de consulta, que los privados no podrán tener injerencia en la organización de los torneos y también que, si la negativa a ejecutar esta propuesta es mayoría, no avanzará con la creación de la FFE.