Los presidentes del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Romer Saucedo y Gustavo Ávila, respectivamente, apuntaron, por separado, contra el vocal del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) del Beni, Charles Mejía, y lo acusaron de haber vulnerado la institucionalidad del Estado al ser parte de la Sala Constitucional que paralizó, en parte, las Elecciones Judiciales del 2024.
En octubre de 2024, Mejía, cuando fungía como presidente de una Sala Constitucional, declaró desierta la convocatoria de las elecciones judiciales en el Tribunal Supremo de Justicia y el Tribunal Constitucional Plurinacional. En consecuencia, los comicios se realizaron únicamente de forma parcial, por lo que el TCP solo funciona con 4 de 9 vocales y el TSJ con 7 de 9.
El primero en sacar el tema, todo a través de las redes sociales, fue Saucedo quien, mencionando directamente a Mejía, advirtió que “el carnicero de la democracia” solo tiene “72 horas”
“Charles Fernando Mejía Cardozo es uno de los responsables del daño económico al estado boliviano por más de 55 Millones de Bs., además de dejar sin elecciones judiciales a más de medio país” (sic), señaló el sábado pasado.
Y acotó: “Por culpa de aquellos adictos al poder, tenemos un desorden institucional. El momento de rendirle cuentas a la justicia se va acercando, ningún acto delincuencial quedará impune” (sic).
La respuesta no se dejó esperar y Mejía, primero, cuestionó que el Presidente del TSJ no haya especificado qué pasará tras su advertencia de las 72 horas.
En contrapartida, él mismo le dio un plazo de 48 horas para que Saucedo vaya al Beni y le advierte que “te voy a enseñar a respetar”.
“Yo te doy 48 horas y te espero en mi pueblo en Trinidad te voy a enseñar a respetar y que los bocones que se esconden atrás de un cargo fracasan, no estoy implicado en las narcomaletas como otros y piensas que me vas a intimidar? Estás equivocado te espero en mi pueblo te voy a enseñar de que está hecho un beniano” (sic), amenazó.
Empero, la polémica no quedó ahí y el domingo el Presidente del TSE intervino y advirtió, sin mencionarlo directamente, que Mejía ahora busca “vulnerar la institucionalidad del Órgano Judicial en el departamento del Beni”.
“En las últimas horas, la misma persona que en 2024 perjudicó el normal desarrollo de las Elecciones Judiciales pretende vulnerar la institucionalidad del Órgano Judicial en el departamento del Beni” (sic), alertó.
Ávila, en ese sentido, recordó que la paralización de las Elecciones Judiciales fue fruto de la decisión de la Sala Constitucional del Beni presidida por Mejía, “generando un perjuicio institucional sin precedentes”.
“Como consecuencia, millones de bolivianas y bolivianos fueron privados del ejercicio pleno de su derecho al voto, mientras el Estado asumió pérdidas superiores a los 70 millones de bolivianos, además de la grave afectación a la planificación y ejecución de un proceso electoral de alcance nacional” (sic), aseveró.
En ese sentido, afirmó que en un Estado de derecho, “el respeto a la institucionalidad, y la seguridad jurídica constituyen principios irrenunciables”.
“Es responsabilidad de todas las autoridades y de la ciudadanía denunciar y rechazar cualquier acción que pretenda debilitar las instituciones o poner en riesgo el normal funcionamiento de la democracia” (sic), cerró.
Entretanto, el Presidente del TSJ compartió el mensaje de Ávila con un enigmático texto: “tic tac, tic tac”.
No es la primera vez que Saucedo y Mejía chocan públicamente. En diciembre del 2025 fue la primera vez que Saucedo acusó a Mejía de ser “carnicero de la democracia” en una conferencia de prensa desde Santa Cruz. Por su lado, el vocal de Beni acusó al titular del TSJ de ser “un dictador”.