Con un doblete de una de sus máximas figuras, Jude Bellingham, Inglaterra remontó el encuentro ante Noruega (2-1) y se clasificó a las semifinales del Mundial.
El encuentro estuvo marcado por un gol anulado a Noruega por una supuesta falta de Haalnd contra Stone antes de que se tire un tiro de esquina. La jugada cambió el rumbo del encuentro y al final los ingleses aprovecharon la calidad de su plantilla para imponerse en el alargue.
De hecho, los primeros 25 minutos fueron de total dominio inglés, que se adueño del control de balón y se posicionó en campo rival, aunque sin encontrar espacios para generar verdaderas jugadas de peligro.
Tras la primera pausa de hidratación, el rumbo del partido cambió completamente. Cerca de la media hora un tiro libre para los isleños, a centímetros del área, representó cierta urgencia para los escandinavos. Sin embargo, el remate franco de Harry Kane pasó cerca del arco.
Fue el punto de inflexión para la selección de Noruega que apostó un poco más a la ofensiva. A los 35 minutos, Martin Odegaard alargó para Ryerson en la derecha del ataque y su centro encontró el despegue de Haaland, quien cabeceó con potencia, pero muy recto a las manos del golero inglés Jordan Pickford.
En la siguiente, los nórdicos no fallaron. Kane perdió la pelota en la mitad de la cancha y permitió el contragolpe de los Vikingos, la pelota llegó al vértice del área, donde Andreas Schjelderup no esperó a nadie y conectó un potente tiro con el empeine para abrir la cuenta en el sur de Estados Unidos.
Inglaterra sintió el golpe y, solo instantes después de la apertura del marcador, un nuevo contraataque nórdico encendió otra alerta. Así, a los 39’, la volea de Alexander Sorloth pasó muy cerca de la portería de Pickford. Incluso, a tres del final de la primera parte, el delantero del Atlético de Madrid volvió a fallar, cuando su remate fue trabado, después de que decidiera no pasarla a Haaland.
En los descuentos, los Tres Leones alcanzaron a reaccionar. Gordon desbordó en la izquierda y la pasó a Jude Bellingham en el borde del área. El del Real Madrid la condujo con elegancia y disparó cruzado para el 1-1, su quinta conquista en el Mundial 2026. Segundos más tarde, Kane había definido con maestría, pero el gol fue anulado por posición de adelanto.
El vértigo de la primera parte encendió a los noruegos en el tiempo complementario. Porque cada vez que se iban en velocidad causaban estragos en la zaga de los británicos. A los 53’, Haaland volvió a ganar en el área y Pickford tuvo que salvar de urgencia su valla.
Tres minutos más tarde, los Vikingos volvieron a encontrar la fórmula. Un tiro de esquina desde la derecha permitió el remate de Patrick Berg, el meta isleño sacó la pelota en la línea y Torbjorn Heggem tomo el rebote para anotar. Sin embargo, el árbitro francés Clément Turpin anuló la conquista por falta de Haaland sobre Elliot Anderson.
Eran los peores momentos de los dirigidos de Thomas Tuchel, quienes no encontraban respuesta a la potencia física de los nórdicos. En ese aspecto, las pelotas detenidas eran un verdadero problema para los ingleses. A los 77’, un nuevo tiro de esquina llevó el peligro, la volea de Fredrik Aursnes llegó a la cabeza del defensor Kristoffer Ajer y su disparo dio de lleno en el horizontal.
En los minutos finales, los jugadores sintieron el peso del desgaste físico, aunque los ingleses terminaron un poco mejor, el empate obligó al tiempo suplementario.
Una instancia en la que los británicos impusieron los términos. Ya en el inicio, un cabezazo de Kane había puesto la alerta. Sin embargo, una nueva genialidad de Bellingham permitió la ventaja. A los 93’, el merengue aprovechó el rebote del portero Nyland y puso el 2-1.
Inglaterra administró con inteligencia la ventaja. Pero el daño ya estaba hecho, el triunfo estaba consolidado y los Tres Leones regresan a semifinales.