A través de sus cuentas en las redes sociales, la expresidenta Jeanine Añez (2019-2020), lanzó duras críticas al actual mandatario Rodrigo Paz y su Gobierno y aseveró que “gobernar no es imponer”, sino “es escuchar, dialogar, corregir y construir”.
En su mensaje, Añez hace referencia a los últimos hechos que han ocurrido en el país, como el atentado armado contra Nadia Beller y la consecuente detención del asesor presidencial Fernando Cerimedo, a quien también acusan de haber tenido un gran poder dentro del Gobierno de Rodrigo Paz.
La expresidenta, asimismo, señaló que hay “graves denuncias de corrupción” y otros casos pendientes de esclarecimiento y, en ese sentido, pidió que “quienes tengan responsabilidad respondan ante la justicia y que la verdad salga a la luz”.
Empero, para Añez en medio de las polémicas, “hay una situación que merece una profunda reflexión” y, en ese sentido, criticó que el presidente Rodrigo Paz haya decidido “no construir acuerdos institucionales con los partidos políticos y optó por buscar entendimientos individuales con algunos parlamentarios”.
“El problema es que varios de estos acuerdos parecen estar condicionados a cargos, pegas o espacios de poder. Aunque en los discursos se diga que se vota “por Bolivia”, los hechos muchas veces terminan revelando otras motivaciones”, alertó.
Acotó que Paz también debe entender que ningún gobierno puede gobernar solo. “Ningún Gobierno puede pretender resolver los problemas de un país sin diálogo, sin escuchar y sin construir acuerdos”, señaló.
Añez, en la misma línea, también criticó el accionar de algunos de los ministros de estado, de quienes dijo han mostrado una actitud de “arrogancia, prepotencia y una preocupante sensación de autosuficiencia”.
“Ojalá comprendan que los cargos no hacen a las personas y, sobre todo, que tampoco son para siempre. Después de todo lo ocurrido, muchos de ellos aparecen hoy políticamente muy disminuidos”, afirmó.
Añez enfatizó que “gobernar no es imponer”, sino que “gobernar es escuchar, dialogar, corregir y construir” y añadió también que “ayudar a Bolivia no significa necesariamente ayudar al Presidente”.
“Considero importante reconocer a aquellos líderes de distintas fuerzas políticas que, dejando de lado diferencias y cálculos personales, están tomando la iniciativa de buscar caminos y aportar soluciones para Bolivia (…) Bolivia está por encima de cualquier gobierno y, mucho más aún, por encima de cualquier interés partidario o personal. Si quienes tienen responsabilidad política entienden que deben contribuir a encontrar soluciones, incluso cuando el Presidente no los haya convocado o haya decidido ignorarlos, esa actitud merece ser reconocida”, señaló.
Finalmente, Añez alertó que las “divisiones, errores y mezquindades” del Gobierno y los líderes políticos pueden derivar en que se de “oxígeno” a Evo Morales y el Movimiento al Socialismo “para volver al poder”.
“Por eso, criticar al Gobierno cuando corresponde no significa querer que fracase. Y tender puentes para ayudar al país tampoco significa convertirse en oficialista. Hoy Bolivia necesita menos soberbia, menos prepotencia y menos cálculo personal. Necesita más responsabilidad, más madurez política y, sobre todo, dirigentes capaces de poner al país por encima de sus intereses”, cerró.