A través de sus cuentas en las redes sociales, el empresario y aliado del Gobierno de Rodrigo Paz, samuel Doria Medina, señaló que el cambio en la presidencia de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) es una “oportunidad para pasar la página y recomenzar la relación entre la petrolera estatal y los consumidores”, tras la polémica generada por la distribución y venta de gasolina de mala calidad.
“Un golpe de timón en el sector era muy necesario, porque con el anterior titular la confianza se había perdido”, señaló.
Ayer, el Gobierno posesionó a Claudia Cronenbold como presidenta de YPFB en reemplazo de Yussef Akly, quien fue duramente cuestionado por el conflicto en la calidad del combustible.
En ese sentido, Doria Medina deseó que Cronenbold tenga una gestión exitosa, “basada en virtudes que han faltado, lo que explica la crisis actual: el cultivo de la transparencia, la realización de concursos competitivos para comprar combustible y una particular atención a la comunicación con los ciudadanos”.
“En una segunda etapa, el Parlamento deberá darle a Cronenbold u otro boliviano(a) un mandato titular”, cerró.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, destacó en la víspera que Cronenbold es una profesional con más de3 20 años de experiencia en el sector energético e hidrocarburífero.
Detalló que ingeniera industrial y fue la primera mujer en presidir la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) en 2014.