El presidente del Estado, Rodrigo Paz, aseveró este martes que la “dimensión” del daño que se provocó por la distribución de la gasolina de mala calidad es “grande” y por eso, aseguró, se trabaja en resarcir económicamente a los afectados.
“Le doy la razón a los bolivianos que se quejan de algo que es parte de mafias y una transformación que tenemos que hacer. La dimensión de la corrupción y el daño que se ha hecho con el tema de la gasolina y el combustible es grande”, aseveró el Jefe de Estado en contacto con los medios.
En ese sentido, afirmó que el Gobierno trabaja en “devolver y compensar” por los daños causados por la mala gasolina, pero señaló que principalmente se busca cambiar la lógica de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPOFB) y deje de ser una “empresa familiar”.
“Lo que ha ocurrido no puede volver a ocurrir. Estamos haciendo todos los esfuerzos para que YPFB deje de ser una empresa familiar, porque era de unas cuantas familias y poderosos”, señaló.
Recalcó que el conflicto por la calidad de combustible “no debería haber ocurrido”, pero señaló que el hecho demuestra que YPFB “no era una empresa d ellos bolivianos”; sino de “intereses privados y corruptos”.
“Estamos luchando con mucho esfuerzo para que se compense a los damnificados y garantizar esa gasolina y diésel”, insistió.
La semana pasada, el Gobierno denunció que las cisternas que trasladan la gasolina importada al país eran desviadas a garajes clandestinos, principalmente en Chile, para ser vaciadas en ciertos porcentajes y revender el producto. Según las autoridades, para camuflar el hecho el combustible que llegaba al país era mezclado con agua sucia y aceite.