El presidente del Estado, Rodrigo Paz, reiteró este miércoles que su Gobierno es víctima de intentos de “boicot” y señaló que ese accionar no solo se presenta en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), sino también en ministerios.
Durante su discurso en un encuentro empresarial en Chuquisaca, Paz aseguró ser un presidente que está en contra del “estado tranca” y señaló que la política del ‘5’-50’ contribuirá en ese camino; sin embargo, señaló que dada la magnitud de los problemas encontrados será un proceso que no se concretará ni siquiera en seis meses.
“El ’50-50’ va a cambiar la estructura del estado tranca, (pero) no va a ser en seis meses. Es mucho estado tranca, todo es corrupción, coima, pleitos”, reveló.
Puso como ejemplo lo ocurrido en el sector de los combustibles y afirmó que al Gobierno le han “dado duro” por levantar la subvención a los hidrocarburos.
Desde hace semanas atrás que Paz denuncia que hubo un “boicot” en contra de su Gobierno a través de la venta de gasolina de mala calidad.
En ese sentido, Paz resaltó este miércoles que YPFB ya haya desvinculado a 410 funcionarios, muchos de ellos acusados de irregularidades y haber afectado las operaciones de la estatal petrolera.
“Nos han dado duro y están cayendo. Hemos sacado 400 y pico de funcionarios y tenemos muchos más. YPFB representa cerca de 5 mil empleados”, señaló.
Empero, señaló que la lucha contra el ‘Estado tranca’ se vive también dentro de los ministerios, instancias en las que denunció un boicot de parte de sus equipos de transparencia.
Relató que los equipos de transparencia de algunos ministerios no realizan o retrasan las denuncias de corrupción que se vienen identificando.
“Estoy en contra del estado tranca, pero la lucha interna contra el Estado tranca y sus estructuras (…) Solo lo que se está generando cuando quiero generar denuncias y resulta que los equipos de transparencia de algunos ministerios no hacen la denuncia, nos damos cuenta, nos estaban boicoteando y estamos sacando gente”, relató.
No obstante, señaló que él y su Gobierno sabe “dónde” se metió y aseveró que “no hay vuelta atrás”.