El vicepresidente del Estado, Edmand Lara, impulsa una interpelación en contra del ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, por la distribución de gasolina de mala calidad.
“No voy a permitir que se normalice el daño a la población, ni que se diluya la responsabilidad política cuando están en juego intereses colectivos de los bolivianos y de las bolivianas”, afirmó en conferencia de prensa.
Durante su intervención, la autoridad sostuvo que en las últimas semanas se recibieron denuncias reiteradas, documentadas y provenientes de distintos departamentos del país sobre la comercialización de gasolina en mal estado, combustible que estaría causando daños graves y costosos en los motores de vehículos particulares, del transporte público y del sector productivo. Lara enfatizó que la situación no puede ser minimizada.
“Querido pueblo de Bolivia no se trata de rumores ni de hechos aislados, se trata de una afectación directa al patrimonio de miles de bolivianas y bolivianos quienes confían con justa razón en que el combustible distribuido por el Estado cumpla con todos los estándares técnicos, normas de calidad y controles establecidos por ley. El estado no puede mirar al otro lado cuando un insumo estratégico subsidiado con recursos públicos termina perjudicando a una gran parte de la población en especial al sector del transporte público”, afirmó.
El pliego interpelatorio, explicó, busca respuestas claras sobre los controles de calidad aplicados a la gasolina importada, refinada y distribuida, así como sobre la responsabilidad institucional por los daños ocasionados. También exige conocer las acciones correctivas y sancionatorias que está adoptando en contra de todos aquellos funcionarios que de manera irresponsable han provocado que ese combustible sea comercializado de muy mala calidad.
El segundo mandatario rechazó de forma enfática que la medida tenga un trasfondo político. “La interpelación no es un acto de persecución, entiéndanlo bien, es un mecanismo democrático de control y no busca confrontar a nadie, sino esclarecer, corregir y proteger”, sostuvo, al tiempo que subrayó que el fondo del debate es la confianza ciudadana en el Estado.
Finalmente, convocó a todas las fuerzas políticas a encarar el proceso con responsabilidad institucional.
“Aquí no se defiende a personas señores, se defiende a la patria”, concluyó, llamando a asumir la interpelación con “seriedad, altura democrática y compromiso con el país”.
Por su parte, la diputada Verónica Lafuente indicó que la interpelación al Ministro de Hidrocarburos y Energías se ampara en la máxima norma que rige el país.
“En apego a nuestra Constitución Política del Estado y las facultades que se nos otorga en calidad del representante ante el pueblo cochabambino boliviano, aplicando el artículo 158 numeral 18, estamos presentando formalmente la interpelación”, afirmó, al advertir que el país atraviesa una situación crítica por la mala calidad del combustible que se distribuye a nivel nacional.
En ese marco, sostuvo que la medida busca “devolver la institucionalidad a esta Asamblea como representantes del pueblo boliviano, sin protagonismo político, sólo el protagonismo de nuestra Bolivia”, y remarcó que los diputados actúan respaldados por “la Constitución y el voto del pueblo”, en contraste con un ministro que, según expresó, ejerce funciones “sólo al amparo del dedo del Presidente”.
Ayer, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, explicó que el problema se dio debido a que la gasolina en algunas plantas se mezcló con residuos de goma y manganeso.
Asimismo, señaló que YPFB tiene el reporte de que alrededor de 2 mil vehículos habrían sido afectados por la “gasolina desestabilizada”, principalmente en Trinidad, Santa Cruz y Oruro.