La conformación de la directiva del Concejo Municipal frenó el tenso diálogo entre el alcalde de La Paz, César Dockweiler, y los concejales del municipio. El encuentro terminó sin encuentro ni avances.
Y es que en el primer punto del diálogo se debatió respecto a la conformación de la directiva del Concejo municipal y, tras varias horas, no avanzó.
Dockweiler reclamó que la directiva tiene que ser presidida por un concejal de su agrupación, Innovación Humana y advirtió desde el inicio del encuentro que “reunión no significa ni implica reconoce a la Directiva”.
En ese contexto, indicó que existen resoluciones que, según explicó, establecen la necesidad de retomar el trabajo del comité ad hoc y reconocer la mayoría surgida de la votación ciudadana. Asimismo, informó que tres acciones constitucionales relacionadas con el conflicto se encuentran en tratamiento ante el Tribunal Constitucional Plurinacional.
Empero, los concejales no oficialistas y que eligieron a Waldy Caballero como su Presidente no aceptaron retornar al comité ad hoc.
La concejala Casimira Lema enfrentó la controversia con un mensaje directo al alcalde: “La gente no le dio todo el poder a una sola fuerza política. También eligió un Concejo para fiscalizar y controlar la gestión municipal”, le señaló a la autoridad edil.
Remarcó que los concejales fueron elegidos por los paceños y no están para disputar espacios de poder, sino para atender las necesidades de los barrios. La secretaria del Concejo, Carola Antezana, también había rechazado reabrir la discusión sobre la Directiva, al sostener que corresponde resolverla dentro del ámbito institucional competente.
El debate sobre las mayorías dejó en evidencia el principal desacuerdo. “El reglamento dice que necesita seis votos y no los tienen”, cuestionó el concejal Fernando Ruiz, mientras Alejandra Delgado remarcó que “tres no son mayoría, nadie sacó seis”, y exigió desbloquear el sistema SITRAM.
Por su parte, Fabián Yaksic recordó que Innovación Humana no cuenta con suficientes concejales para imponer por sí sola sus decisiones y reclamó que “no debe ser un diálogo condicionado, sino abierto y franco”.
También responsabilizó al alcalde por el conflicto institucional. “Sí tiene usted, alcalde, que ver con los problemas del Concejo Municipal porque ni reconoce la Directiva”, le reclamó.
Finalmente, la presidenta del Concejo, Waldy Caballero, defendió la necesidad de recuperar la institucionalidad mediante la separación y coordinación de funciones entre ambos órganos municipales.
Pese a estos planteamientos, Dockweiler mantuvo su exigencia de retornar al comité ad hoc, al considerar que la elección de la Directiva incumplió una resolución constitucional. “No se puede avanzar en el diálogo”, sostuvo, antes de pedir a los concejales reconsiderar su posición.
El alcalde condicionó incluso el tratamiento del segundo punto de la agenda que él mismo había establecido, referido a las demandas y necesidades de los vecinos. Advirtió que no se abordaría ese asunto mientras no se resolviera primero la controversia por la Directiva. Así, las necesidades de los barrios quedaron fuera de la discusión.
Dockweiler, no obstante, enfatizó que “no me compete resolver este conflicto”, aunque insistió en revisar la conformación del órgano legislativo y acudir al Tribunal Supremo Electoral y al Tribunal Constitucional. Los concejales Miriam Aguilar, Ángela Calabi y Juan Carlos Machicao, de Innovación Humana, respaldaron los cuestionamientos a la Directiva.
Finalmente, el Alcalde de La Paz extendió una invitación a los concejales de oposición para trabajar en una agenda programática que permita atender las principales necesidades de la ciudad.
“Lo programático es fundamental. Hemos recibido una ciudad destruida, una ciudad endeudada por más de 1.100 millones, una ciudad con déficit de 450 millones, una ciudad donde ninguna de sus calles tenía ausencia de huecos, todas estaban así como en una ciudad post guerra y requiere del trabajo conjunto de un gobierno municipal que tiene estos dos componentes, el ejecutivo y el legislativo”, señaló.