Al 30 de junio de 2026, el saldo de la deuda externa pública boliviana llegó a $us 14.357,7 millones, un incremento de $us 193,4 millones respecto a diciembre de 2025, de acuerdo con el reporte del Banco Central de Bolivia (BCB).
Uno de los datos más llamativos del informe está en las llamadas «transferencias netas», el indicador que mide si un país recibe más dinero del que gasta en pagar su deuda. En el primer semestre de 2026, ese balance fue negativo en 67 millones de dólares.
En concreto, Bolivia recibió $us 1.217,8 millones en desembolsos, pero pagó $us 1.284,9 millones por servicio de deuda (capital e intereses).
Es decir, por cada dólar que ingresó al país por nuevos créditos, salió más dinero para cubrir viejas obligaciones.
Del total pagado, $us 977,4 millones correspondieron a amortización de capital y $us 307,5 millones a intereses y comisiones. Ese monto es $us 521 millones mayor al pagado en el mismo periodo de 2025, un salto que el BCB atribuye principalmente al pago de Bonos Soberanos, que en marzo de este año significó un desembolso de $us 579,1 millones, incluyendo pagos anticipados por $us 326,2 millones.
El informe también revela que la relación entre el servicio de la deuda y las exportaciones de bienes y servicios (SD/Xbs) —que mide qué tan comprometidos están los ingresos del país por exportaciones para pagar deuda— llegó a 19,4%, muy por encima del umbral de 15% que organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial consideran sostenible para países de ingreso bajo. En 2025 este indicador era de apenas 7,1%.
El BCB explica que el alza se debe al pago de los Bonos Soberanos y a la caída de las exportaciones bolivianas.
El otro indicador clave tiene que ver con la relación entre la deuda externa y el Producto Interno Bruto (DE/PIB), que se ubicó en 26,5%, todavía por debajo del umbral del 40% establecido como referencia internacional. Sin embargo, este porcentaje también subió frente al 21,7% registrado en 2025, un aumento que el propio Banco Central vincula tanto al crecimiento de la deuda como a la disminución del PIB.
Finalmente, el informe señala que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sigue siendo el principal acreedor externo de Bolivia, con $us 4.372,4 millones (30,5% del total). Le siguen la CAF, con $us 3.293,6 millones (22,9%), y el Banco Mundial, con $us 1.718,9 millones (12%).
A ellos se suman los Bonos Soberanos emitidos en junio de 2026, que ya representan el 15,9% de toda la deuda externa boliviana, con un saldo de $us 2.286,9 millones, ubicándose como el tercer acreedor más importante del país.