Tras su ampliado realizado en La Paz, la Central Obrera Boliviana (COB) determinó mantener sus medidas de presión para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz y, en consecuencia, descartaron cualquier posibilidad de acudir a dialogar con el Gobierno.
“Se anunció la radicalización de las medidas de presión y se exige la renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz Pereira. También se demanda la convocatoria a nuevas elecciones en un plazo de 90 días” se lee en la cuenta oficial de la COB en las redes sociales.
Asimismo, la COB publicó un comunicado en el que exige la renuncia de Rodrigo Paz y que el vicepresidente Edmand ara asuma la presidencia del Estado para convocar a elecciones en 90 días.
Además, exigen que ni Paz ni Lara vuelvan a postular a un cargo público.
En ese sentido, dirigentes que participaron de la reunión señalaron que las bases y sectores que mantienen los bloqueos de carreteras, que aíslan y generan desabastecimiento en La Paz hace un mes, señalaron que el único objetivo es la renuncia del primer mandatario.
Empero, informaron que decidieron habilitar corredores humanitarios, aunque no especificaron si únicamente para el paso de oxígeno y medicamentos o también de alimentos y combustible.
“Los trabajadores van a continuar con la medida de presión (…) se ha decidido mantener las medidas de presión. Hasta ahora no hay posibilidad, se ha descartado (el diálogo). Se ha determinado establecer corredores humanitarios”, informó el dirigente del Magisterio, José Luis Álvarez.
El dirigente afirmó que la decisión corresponde a que el Gobierno “solo ha hecho reprimir” a las movilizaciones.
“Se ha determinado establecer corredores humanitarios para hacer pasar cargamento de medicinas, oxigeno”, agregó el dirigente.
En esa misma línea, el dirigente Jaime Solares aseguró que las organizaciones movilizadas ratificaron la continuidad de las medidas de presión y descartaron, por ahora, cualquier posibilidad de diálogo con el Gobierno. Según explicó, durante las reuniones sostenidas con sectores sociales y representantes llegados desde distintos departamentos se reafirmó que la principal demanda sigue siendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
“No quieren diálogo, no quieren nada; el único pedido que tiene el pueblo es que el presidente tiene que irse”, sostuvo, al remarcar que los sectores desplazados desde regiones como Potosí, Oruro y otras zonas aseguraron contar con fuerza suficiente para sostener las movilizaciones por tiempo prolongado.
Pese a la firmeza de las protestas, el dirigente indicó que se garantizará el paso de medicamentos, alimentos e insumos destinados a hospitales, así como el tránsito de ambulancias, enfermos y personas en situación de emergencia.
Sin embargo, reiteró que estas medidas humanitarias no implican una flexibilización del conflicto, pues las organizaciones movilizadas mantienen la decisión de continuar la lucha “hasta las últimas consecuencias”.