El Gobierno autorizó al sector privado a importar y exportar electricidad, además de habilitar nuevamente la autogeneración eléctrica para la industria mediante la compra de gas natural, medidas que buscan fortalecer la interconexión energética internacional, atraer divisas y reducir la presión sobre el sistema interconectado nacional.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, anunció importantes cambios en la política energética del país tras la aprobación del Decreto 5598, una norma que, dijo, marca el inicio de la liberalización del mercado eléctrico y busca fortalecer la integración regional.
Según la autoridad, la nueva disposición autoriza al sector privado a participar en la exportación e importación de electricidad en zonas fronterizas. La medida elimina el monopolio que mantenía la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) sobre las interconexiones internacionales, abriendo la posibilidad para que actores públicos, privados o asociaciones público-privadas desarrollen proyectos en un entorno de libre competencia.
Medinaceli destacó que la apertura del mercado también tendrá impactos económicos positivos.
“Un mayor comercio internacional permitirá que, si exportamos electricidad, ingresen más dólares a la economía, lo que es clave para mantener un tipo de cambio estable”, agregó.
Este avance, explicó, se da en el marco de los acuerdos alcanzados entre el presidente Rodrigo Paz y su homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, orientados a consolidar la integración energética regional.
Autogeneración industrial y menor presión al sistema
En un segundo eje de la normativa, el Ministro subrayó la reactivación de la autogeneración eléctrica en el sector industrial.
A partir de ahora, las empresas podrán generar su propia electricidad para autoconsumo, una práctica que había sido restringida en años anteriores.
“Estamos retomando esta posibilidad para que el sector privado pueda generar su electricidad, disminuyendo la presión sobre el sistema interconectado nacional”, manifestó.
La medida alcanza a todo tipo de industrias, incluso a las de menor escala, que ahora podrán invertir en generación propia.
No obstante, el esquema establece que el gas natural para estos fines será comercializado a precios superiores a los vigentes anteriormente.
El Gobierno considera que esta política permitirá optimizar el uso de la infraestructura eléctrica, fomentar inversiones productivas y aliviar la demanda sobre el sistema nacional, especialmente en un contexto de menor disponibilidad de gas natural.