La Selección de Irak será el último obstáculo de la Selección de Bolivia en su camino hacia el Mundial 2026. El conjunto asiático arriba con un plantel que mezcla talento local con jugadores que compiten en el exterior, lo que le otorga ritmo y experiencia en escenarios exigentes.
Tras una fase de clasificación impecable en la que sumó seis victorias en seis partidos durante la segunda ronda, los “Leones de Mesopotamia” llegan con la moral en alto para disputar este cupo definitivo.
La mezcla entre futbolistas curtidos en la liga iraquí y figuras que actúan en Europa potencia su competitividad, convirtiéndolos en un rival de cuidado para la “Verde”.
Las piezas clave del esquema iraquí
El conjunto dirigido por Graham Arnold cuenta con nombres propios que destacan por su presente en ligas competitivas y su peso en las estadísticas recientes:
- Aymen Hussein: Referente absoluto en ataque y pieza clave del equipo. Actualmente en el Al Karma de la liga iraquí, Hussein es la principal amenaza aérea gracias a sus 1.89 metros. En la actual fase de clasificación asiática, se ha consolidado como el goleador del equipo con 8 anotaciones, demostrando un olfato goleador letal.
- Zidane Iqbal: Mediocampista de gran técnica con formación en el Manchester United. Actualmente milita en el FC Utrecht del fútbol neerlandés, donde aporta dinámica y visión de juego. A sus 22 años, es el encargado de darle fluidez a la transición defensa-ataque.
- Amir Al-Ammari: El “motor” del mediocampo. Juega en el Cracovia de Polonia y destaca por su capacidad para equilibrar el equipo y generar salida limpia. Es uno de los jugadores con más minutos en el proceso eliminatorio, promediando una precisión de pase cercana al 85%.
- Ali Al-Hamadi: Delantero que compite en el fútbol inglés con el Luton Town. Representa la potencia y el roce europeo en la ofensiva iraquí, siendo una alternativa de lujo para acompañar a Hussein o liderar el ataque en transiciones rápidas.
El trascendental encuentro ante Irak se jugará este martes (23:00 HB) en el estadio BBVA de Monterrey, México.
Si el encuentro termina en empate tras los 90 minutos, habrá un alargue de dos tiempos 15’. Y si se mantiene la igualdad, el clasificado al Mundial se definirá a través de los tiros penales.