Tras la explicación del ministro de Economía, Gabriel Espinoza, la Cámara de Senadores sancionó por mayoría absoluta el Presupuesto General del Estado 2026 reformulado.
“La ley ha sido aprobada en su estación en grande y en detalle. Queda concluido el proceso de aprobación de la presente ley. La misma debe ser remitida al Poder Ejecutivo con fines de promulgación”, señaló el presidente de la Cámara de Senadores, Diego Ávila.
La norma, compuesta por nueve artículos y cinco disposiciones, fue aprobada, además de los afines al Gobierno, fue aprobada principalmente con el apoyo de la Alianza Unidad, tras conocer el informe elaborado por la Comisión de Planificación, Política Económica y Finanzas.
Previo al tratamiento, según informó Erbol, la senadora Tomasa Yarhui, de Libre, ratificó el rechazo de su bancada al proyecto al sostener que el Gobierno y la mayoría legislativa no incorporaron las cuatro modificaciones que plantearon al presupuesto.
Al respecto, el presidente del Senado aseguró que las bancadas acordaron tratar una ley corta para incorporar tres de las solicitudes planteadas por Libre y otras fuerzas políticas, entre ellas disposiciones sobre prediarios y el bono de vacunación.
Antes de la votación, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, expuso ante los senadores los alcances económicos y administrativos de la propuesta y respondió las consultas formuladas durante el debate.
El presupuesto
El Presupuesto General del Estado (PGE) 2026 reformulado contempla un monto global de 390 mil millones de bolivianos y prevé un déficit fiscal del 9%, además de una inflación del 14%.
Así, según el documento, el Presupuesto General del Estado Reformulado que presentó el Gobierno del presidente Rodrigo Paz contempla un incremento de 7,472,431.596 bolivianos al ya existente y elaborado por la anterior administración de Luis Arce.
El incremento neto se financia principalmente mediante crédito externo (Bs 12.610 millones brutos), parcialmente compensado por reducciones en otras fuentes, incluyendo ajustes al Tesoro General de la Nación (TGN) y a recursos específicos propios de las entidades.
Así, según el documento oficial, los más de 7 mil millones de bolivianos incrementados se distribuyen entre los distintos niveles institucionales del sector público:
- El Órgano Ejecutivo concentra el mayor incremento, con más de Bs 5.483 millones (73% del total modificado), lo que refleja ajustes en el gasto corriente y en proyectos de inversión pública a nivel central.
- Los Gobiernos Autónomos Municipales reciben el segundo mayor incremento con Bs 1.620 millones, principalmente por mayores recursos de coparticipación tributaria y regalías destinados a los municipios.
- Las Instituciones Públicas Descentralizadas registran una reducción de Bs 1.498 millones, lo que indica una reasignación de recursos desde estas entidades hacia otros niveles del Estado.
- Las Empresas Nacionales incrementan su presupuesto en Bs 848 millones, en línea con ajustes operativos en las empresas estatales del nivel central.
- Las Universidades Públicas reciben un incremento de Bs 409 millones, destinado exclusivamente a gastos en sueldos y jornales
Además, es de destacar que la disposición final segunda “autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, en representación del Estado Plurinacional de Bolivia, a contratar créditos externos para apoyo presupuestario por un monto de hasta 3.500 millones de dólares con organismos multilaterales o bilaterales de los cuales el país es Estado miembro o accionista”.
Asimismo, según el Senado, incorpora disposiciones relacionadas con los anticipos financieros de las entidades territoriales autónomas, los saldos de caja y bancos del Sistema Único de Salud, las obligaciones vinculadas al Impuesto Directo a los Hidrocarburos y la inscripción de recursos específicos.
La norma también establece un régimen excepcional para la reorganización, disolución y liquidación de empresas públicas del nivel central del Estado, además del cierre de fideicomisos públicos y la conversión de obligaciones del Fondo para la Revolución Industrial Productiva.