El vocero presidencial, José Luis Gálvez, en entrevista con la cadena internacional CNN, aseguró que fue una “coincidencia” que el, ahora, exfiscal general del Estado, Roger Mariaca, haya sido aprehendido y detenido pocas horas después de que se revelara que forma parte de una lista de funcionarios y exfuncionarios bolivianos que fueron sancionados por el Gobierno de Estados Unidos con la restricción de sus visas.
Según el Vocero, la investigación contra Mariaca inicio a principios de años, antes de marzo, según dijo, y afirmó que las condiciones para su aprehensión se dieron a finales de septiembre.
Señaló que por eso no se notificó a la Fiscalía sobre el operativo que permitió la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, en marzo masado.
“En marzo, cuando se aprehende a Marset se prescinde de la presencia del Fiscal porque de haber sido avisado era posible no sea aprehendido. Es un proceso investigativo que está en curso y complicado”, señaló.
Afirmó que Mariaca, como cabeza del Ministerio Público, y la “organización” ilegal que formó en esa institución afectaba el accionar investigativo del Gobierno.
En ese marco, Gálvez afirmó que hubo una “coincidencia” de tiempos entre las sanciones de Estados Unidos y el accionar del Gobierno boliviano.
“Es una coincidencia que confluye en el mismo propósito”, afirmó.
Y es que la aprehensión de Mariaca se produjo un día después de que fuera incluido en la lista del Gobierno de Estados Unidos cuyas visas quedaron restringidas y fuera acusado por la administración de Donald Trump de haber protegido y beneficiar el narcotráfico.
Mariaca, tras su aprehensión, fue imputado por los delitos de tráfico de sustancias controladas y organización criminal, además de que se le inició otro proceso por enriquecimiento ilícito, y fue enviado a la cárcel de Cantumarca de Potosí con detención preventiva.
En paralelo, fue suspendido del cargo de Fiscal general después de que la Asamblea y el Ejecutivo promulgarán en tiempo récord la modificación de la Ley del Ministerio Público.
En medio de ese proceso, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, advirtió a jueces, fiscales, autoridades, legisladores y la población en general que quien no esté con el “desarrollo de la patria” estará con el “narcoterrorismo” y será “combatido”.