Desde la cárcel de San Pedro, donde cumple detención preventiva, el expresidente del Estado, Luis Arce, denunció ser víctima de la vulneración de sus derechos, entre ellos el impedirle recibir atención médica adecuada, además de haber sufrido violencia psicológica, y dejó un mensaje al “pueblo boliviano”: “Yo no he robado, yo no he matado, yo no he mentido”.
En su escrito, dirigida a “la comunidad nacional e internacional, a los organismos de defensa de los derechos humanos, a las instituciones democráticas y al pueblo boliviano”, Arce alerta que la presunta violación a sus derechos fundamentales “compromete no solo mi integridad personal, sino también la vigencia plena del Estado de Derecho y las garantías constitucionales que deben amparar a todo ciudadano y ciudadana”.
“En los últimos tiempos he sido objeto de acciones, decisiones y actuaciones que lesionan principios fundamentales consagrados en la Constitución Política del Estado, así como en los instrumentos internacionales de derechos humanos de los que el Estado Plurinacional de Bolivia es parte. Entre estos derechos se encuentran el derecho al debido proceso, a la presunción de inocencia, a la defensa material y técnica, a la tutela judicial efectiva, así como las garantías de imparcialidad, legalidad y seguridad jurídica”, aseveró Arce.
En ese sentido, Arce asevera que fue aprehendido en diciembre de 2025 “sin que existiera una orden legal de aprehensión”, lo que califica como “un acto arbitrario que solo puede calificarse como un secuestro al margen de la ley”.
“Este hecho resulta aún más grave si se considera que, al concluir mi mandato, decidí permanecer en el país, donde me encontraba desarrollando mi usual labor académica, como lo he hecho desde la década de los años 90, y que habiendo manifestado públicamente mi plena disposición de atender cualquier requerimiento de la justicia, no recibí notificación ni citación previa respecto a un proceso que se hubiese iniciado en mi contra”, señala.
El exmandatario, en ese contexto, expresa su reclamo debido a que dentro del proceso por el que cumple detención preventiva se rechazaron todas las solicitudes presentadas por su defensa, incluso las de orden médico.
“Dentro del proceso que me inició el gobierno de Rodrigo Paz, todas las solicitudes presentadas por mi defensa han sido rechazadas, incluso la petición reciente para realizarme exámenes médicos requeridos por un cardiólogo, poniendo en riesgo mi salud y mi integridad física, además de violar de esta manera mis derechos”, denunció.
De la misma manera, Arce denuncia que fue víctima de “tortura psicológica”, sobre todo durante los primeros días que estuvo en el penal.
Reclama que hasta ahora se le sigue fotografiando o filmando no solo en su celda, sino cuando realiza otras actividades como, dijo, jugar basquetbol o recibir visitas.
De la misma manera, Arce reclama que la Fiscalía halla procedido a allanar su domicilio en la ciudad de La Paz, “prosiguiendo con acciones orientadas a darme muerte civil y política”.
En ese contexto, Arce realizó un llamado a las autoridades competentes “para que actúen en estricto apego a la Constitución Política del Estado, a la legalidad y a los principios universales de justicia, y que cesen los mecanismos de persecución política, mediática e institucional orientados a desacreditar, restringir y menoscabar derechos fundamentales”.
“Yo no he robado, yo no he matado, yo no he mentido al pueblo boliviano. Exijo primero el debido proceso, el respeto a las leyes, la objetividad de jueces y fiscales sin presiones políticas ni instrucciones por parte del gobierno en todos los procesos políticos que se han abierto a diferentes servidores públicos de mi gobierno y al mío propio. Lo que se está haciendo no sólo es venganza, sino también excusa para ocultar la incapacidad y la corrupción de un gobierno que le miente al pueblo boliviano”, sentenció.
Arce cumple detención preventiva por el caso del Fondo Indígena. Se le acusa de delitos de corrupción durante su gestión como Ministro de Economía, años antes de ser elegido Presidente del Estado.