La Comisión del Diálogo convocada por el vicepresidente Edmand Lara, con el objetivo de pacificar el país, tuvo una primera jornada “fructífera” y continuará este jueves en instalaciones de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB).
El encuentro contó con la presencia del ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, en representación del Gobierno. El presidente Rodrigo Paz señaló que no asistió a la cita al tener que participar de la inauguración del Consejo Económico y Social.
En ese sentido, la Vicepresidencia informó que como resultado de esta primera reunión, “se acordó realizar las gestiones necesarias para garantizar la asistencia de todos los dirigentes al diálogo”.
Asimismo, se recomendó a los representantes de la Iglesia Católica, a la Defensoría del Pueblo, a los representantes de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, así como a representantes de la comunidad y organismos internacionales, encabezar la continuidad de las mesas de diálogo.
“Se convocará a la participación presencial de todos los actores de las organizaciones sociales”, añade la información de la Vicepresidencia.
Al respecto, el Ministro de la Presidencia afirmó que la primera reunión fue muy “fructífera” y “respetuosa” y se encontró con “mucha voluntad de diálogo y encontrar soluciones”.
“Se esta trabajando una serie de elementos que faciliten la presencia de todos los dirigentes que representan a las organizaciones movilizadas”, señaló.
Lupo, en esa línea, afirmó que primero se trabaja en sentar las bases y condiciones para instalar una mesa de diálogo con los “interlocutores válidos”.
De la reunión de este lunes participaron representantes del Legislativo, Ejecutivo, Iglesia Católica, Defensor del Pueblo, además de representantes de organizaciones sociales.
Este miércoles se cumplen 27 días de bloqueo de carreteras y movilizaciones que llevan adelante la Central Obrera Boliviana (COB), los campesinos de La Paz, desde hace algunos días, los seguidores de Evo Morales exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los bloqueos han generado un desabastecimiento de combustible, medicamentos y alimentos principalmente en el departamento de La Paz, con más fuerza en la Sede de gobierno y El Alto.