Tras una jornada marcada por la continuidad del juicio por la asonada golpista del 26 de junio de 2024, exautoridades de Gobierno brindaron sus respectivas declaraciones en calidad de testigos.
El primero en asistir y declarar ante la justicia fue el exviceministro de Régimen Interior Jhonny Aguilera. La exautoridad ratificó que el 26-J hubo un intento de Golpe de Estado liderado por el excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, y señaló que su accionar fue impedido “por la población” boliviana.
Tras brindar sus declaraciones, Aguilera fue arrestado por “contradicciones” en sus declaraciones, según había informado el abogado de Zúñiga, Eduardo León.
No obstante, fue liberado al final de la tarde y negó que haya sido aprehendido, rumores que calificó como “desinformación”.
Esta jornada también declaró el expresidente Luis Arce, quien cerca a mediodía fue trasladado desde el Hospital Arco Iris hasta el Palacio de Justicia en ambulancia.
El expresidente de Bolivia cumple detención preventiva por el caso del Fondo Indígena, pero salió de la cárcel de San Pedro el 16 de septiembre y fue trasladado al Hospital Arco Iris para someterse a estudios y recibir tratamiento oncológico por problemas de salud que padece desde hace años.
En ese sentido, a través de un comunicado publicado por su equipo de comunicación, el exmandatario aclaró que fue en calidad de testigo y no hay proceso en su contra por el caso del presunto intento de Golpe de Estado en contra de su Gobierno.
Otro de los convocados a declarar fue el exministro de Gobierno Eduardo Del Castillo, quien no asistió, por lo que “se ha emitido el mandamiento de aprehensión”, detalló León.
La asonada golpista
El 26 de junio, el excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, movilizó a un grupo de militares encapuchados con quienes tomó la plaza Murillo con tanquetas y efectivos con armas de grueso calibre.
En uno de esos blindados estaba Zúñiga, que un día antes fue informado de su relevo, además de Juan Arnez, de la Armada Boliviana, y Marcelo Zegarra, de la Fuerza Aérea Boliviana; sin embargo, este último “había hecho conocer que no estaba de acuerdo” con este accionar, según las investigaciones de la Fiscalía.
El expresidente Luis Arce afirma que lo ocurrido el 26 de junio fue un fallido intento de Golpe de Estado. Ese día, de hecho, Zúñiga habló de que el Ejército buscaba “recuperar la patria” y habló de formar un nuevo gabinete.
Según las investigaciones incluso tenía preparado un discurso para asumir la presidencia del Estado.
Tras un careo con el excomandante del Ejército, el expresidente Luis Arce optó por posesionar a un nuevo alto mando militar, mismo que ordenó el repliegue de las unidades a sus cuarteles, con lo que finalizó los momentos de tensión en el centro político del país.
Las versiones de Zúñiga
En diciembre de 2025, Zúñiga ya había afirmado que lo ocurrido el 26 de junio fue una “trampa” y el movimiento militar fue instruido por el Gobierno y el expresidente Luis Arce.
Afirmó que antes del 26-J, tuvo una reunión con la exministra de la Presidencia, María Nela Prada; el exministro de Defensa, Edmundo Novillo; y el analista Hugo Moldiz, a quien señaló de ser quien planificaba “todas las acciones sucias” del anterior Gobierno.
Según su versión, en esa reunión las autoridades le señalaron que el presidente Luis Arce estaba “frente una amenaza principalmente del sector transporte” y por eso recalcaron la importancia de “demostrar el apoyo del poder militar al Gobierno legalmente constituido”.
Zúñiga señaló que en el momento aceptó realizar el movimiento militar ya que “era una orden” y también se le dijo que había una “amenaza al país”. “No sabía de las oscuras intenciones”, señaló.
El excomandante del Ejército afirmó que el pedido para el movimiento militar fue una “trampa”, pues, dijo, el 26 de junio el Gobierno tenía planificado el escenario para acusar un intento de Golpe de Estado.
Incluso, acusó a las exautoridades de buscar un enfrentamiento entre los militares contra la Policía o las organizaciones sociales y llamó “héroes” a los miembros del Ejército ya que no cayeron en las provocaciones y lograron “controlar la situación”.
No obstante, hasta ahora no explicó porque ese día habló de “recuperar la patria” y conformar un nuevo Gabinete. Además, tampoco hizo referencia a por qué encabezó el movimiento militar después de haber sido destituido del cargo de Comandante del Ejército e incluso porque tenía ya preparado un discurso para asumir la presidencia.
El Gobierno de Luis Arce, cabe recordar, presentó un documental sobre el 26-J en el que muestra videos de las declaraciones testificales de Zúñiga y éste señala que se le pidió “matar o capturar” al presidente Luis Arce.
Según muestra el documental, Zúñiga declara que ese 26 de junio recibió llamadas telefónicas del activista Luis Fernando Hamda en el que le advertían que Arce bajaría a confrontarlo y se le pedía “capturarlo o asesinarlo”.
Además, el audiovisual cuestiona qué implicación tiene en el hecho el expresidente Evo Morales, puesto que él alerto de los movimientos militares incluso días antes de lo ocurrido.