En la cuarta jornada de la tregua de dos semanas por la guerra iniciada hace 42 días entre Estados Unidos, Israel e Irán, funcionarios del gobierno de Donald Trump y el régimen teócrata persa mantuvieron este sábado intensas reuniones en la capital de Pakistán en un sinuoso camino diplomático en busca de un acuerdo de paz que deje conformes a todas las partes.
La situación siguió hasta el inicio de la mañana en Islamabad bajo el riguroso análisis de los expertos técnicos de cada lado. Y aunque el régimen persa, a través de medios afines, abría la puerta a más negociaciones durante el domingo, el vicepresidente de Estados Unidos fue categórico: dio por cerradas las conversaciones y apuntó a Teherán por no haber llegado a un acuerdo de paz.
El lujoso hotel Serena, de la ciudad de Islamabad, fue el escenario elegido por el gobierno pakistaní para recibir a las delegaciones de Estados Unidos, encabezada por el vicepresidente JD Vance y el yerno de Trump, Jared Kuschner, e Irán, que llegó con unos 70 funcionarios encabezados por el jefe del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y por el canciller, Abbas Araghchi.
En ese marco, según fuentes de las dos partes citadas por la prensa internacional, el diálogo se encontraba empantanado por el reclamo estadounidense de la desnucrlearización total de Irán, el pedido iraní para que Israel deje de atacar en medio de la tregua a los chiítas del Líbano, a los que se suman la situación en el estrecho de Ormuz y el desbloqueo de activos iraníes que quedaron congelados en el exterior.
Desactivar los programas nucleares de Irán: el pedido de Trump que Vance llevó a Pakistán
El presidente Donald Trump advirtió días atrás que la desnuclearización total de Irán era el «99% del objetivo» de su programa de acuerdos que se inició con la tregua.
Para ello, Estados Unidos exigió que Irán se deshaga de sus armas nucleares y propuso un plan de 15 puntos como base de discusión, que fue cuestionado por las autoridades iraníes.
Este sábado (ya domingo a primera hora de la mañana en Pakistán) JD Vance señaló ese punto como el principal motivo que hizo fracasar las negociaciones entre EE.UU. e Irán.
«El simple hecho es que necesitamos ver un compromiso afirmativo de que no buscarán un arma nuclear y que no buscarán las herramientas que les permitirían obtener rápidamente un arma nuclear», respondió el vicepresidente estadounidense en la conferencia de prensa que dio cerca de las 7 de la mañana en Islamabad.
El mismo argumento había sido utilizado por Trump el 28 de febrero, en su mensaje tras el primer ataque conjunto de EE.UU. e Israel contra Irán.
«Siempre ha sido la política de los Estados Unidos, en particular de mi administración, que este régimen terrorista nunca pueda tener un arma nuclear. Lo diré de nuevo: nunca podrán tener un arma nuclear», dijo en ese momento el presidente de Estados Unidos, tras la ofensiva que siguió a las negociaciones entre su enviado Steve Witkoff y el canciller iraní Abbas Araghchi, ambos presentes ahora en Pakistán.
En tanto, Irán había descartado esta semana una suspensión a su programa de enriquecimiento de uranio.
El estrecho de Ormuz, el paso vital del comercio marítimo y petrolero en la región
El paso por el estrecho de Ormuz seguía siendo uno de los puntos claves en las diferencias entre las partes dado que Irán, que tomó el control de paso tras la incursión americana, afirmó que el «estatus actual del estrecho no cambiará» hasta que Trump baje sus «excesivas exigencias».
En medio de versiones cruzadas sobre la liberación del estrecho este sábado, con el paso de buques estadounidenses, el Comando Central de Estados Unidos afirmó que incluso hubo buques antiminas en la zona y la Guardia Revolucionaria advirtió que responderá «severamente» a la presencia de buques militares.
Durante las rondas de negociaciones, los funcionarios iraníes hicieron saber, a través de medios de ese país, que los pedidos de EE.UU. eran «excesivos». En igual sintonía se expresó el portavoz de la Cancillería iraní, el primer funcionario en salir a hablar tras el cierre de las negociaciones.
«En las últimas 24 horas, se ha dialogado sobre diversas dimensiones de los temas principales de negociación, incluyendo el Estrecho de Ormuz, el tema nuclear, las reparaciones de guerra, el levantamiento de sanciones y el fin completo de la guerra contra Irán y en la región. El éxito de este proceso diplomático depende de la seriedad y la buena fe de la contraparte, la abstención de exigencias excesivas y demandas ilegales, y la aceptación de los derechos legítimos e intereses justos de Irán», indicó Esmaeil Baqaei.
A su turno, JD Vance dijo que la falta de acuerdo era una «mala noticia». Pero, añadió, «es más mala noticia para Irán que para Estados Unidos».
Los fondos retenidos en Qatar
Teherán exige el acceso a sus fondos congelados en el extranjero como condición para avanzar en el diálogo que arrancó este sábado. Fue un asunto por el que Estados Unidos e Irán se sacaron chispas justo antes del inicio de negociaciones, este sábado a la mañana.
La situación de los activos iraníes retenidos en Qatar y en bancos internacionales tensó las primeras horas de reunión en Islamabad, dado que algunos medios lo presentaron como una moneda de cambio por la libre circulación en el estrecho de Ormuz. Pero desde la Casa Blanca salieron a negar esa posibilidad.
En la conferencia de prensa que Vance dio en los primeros minutos de la mañana pakistaní, le preguntaron si los activos retenidos fueron tema de conversación. «Hablamos sobre todos esos temas y hablamos de algunos asuntos que van más allá, todo eso apareció en las negociaciones, pero no pudimos lograr que los iraníes aceptaran nuestros términos», insistió el vicepresidente estadounidense.
Los ataques israelíes al Líbano: clave para garantizar la paz
La continuidad de los ataques de Israel sobre el sur del Líbano, donde se asienta población chiíta de la misma raíz que los iraníes, fue el eje de la mayor crítica mundial que realizó Irán para reclamar el cese de las hostilidades que permita un acuerdo en la mesa donde no están sentadas autoridades israelíes.
En ese marco, Irán reclama un «alto al fuego real» sin ataques israelíes. Israel argumenta que ataca con misiles y bombas contra la agrupación terrorista Hezbollah, con sede en Líbano.
En un aparente principio de entendimiento sobre esa cuestión, este sábado el presidente francés, Emmanuel Macron, llamó a detener los ataques en esa región de Medio Oriente.
// Con información de Agencias