En su intervención en la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, el presidente del Estado boliviano, Rodrigo Paz, advirtió que persisten las amenazas contra la democracia boliviana y apunta a actores políticos nacionales y extranjeros.
En su discurso, Paz agradeció el apoyo diplomático y humanitario que recibió de otros países durante los más de 50 días de bloqueos que hubo en Bolivia para exigir su renuncia. A consecuencia de esas medidas de presión, particularmente el departamento de La Paz, sufrió un desabastecimiento de alimentos, medicamentos y combustible y países como Chile, Brasil, Argentina y otros hicieron donaciones al país.
“No solo fue una acción diplomática, fue una señal histórica en Sudamérica que entendió que cuando una democracia es amenazada toda la región debe reaccionar pues todas las democracias están amenazadas. Tocan a una y tocan a todas y debe ser una forma directa de actuar”, aseveró.
Paz, en ese sentido, señaló que tuvo que dictar un Estado de Excepción para poder normalizar el país y lo hizo, dijo, sin que se reporten pérdidas humanas.
No obstante, advirtió que persisten las amenazas contra el orden democrática e institucional “impulsadas por sectores radicalizados y estructuras vinculadas al financiamiento de economías ilícitas y el crimen organizado”.
Sin dar nombres, Paz señaló que esas amenazas son lideradas por “actores políticos fuera y dentro de Bolivia” que están “en constante conspiración contra las democracias.
En ese contexto, aseguró que la seguridad de las democracias latinoamericanas enfrenta amenazas derivadas del crimen organizado, el narcotráfico, el “narcoterrorismo”, las economías ilícitas y otros factores que, según dijo, operan sin fronteras e incluso logran infiltrarse en los sistemas políticos.
“La seguridad hemisférica de nuestras democracias está en peligro. Hoy Bolivia, mañana puede ser parte de Argentina o pasado Perú o Colombia”, sostuvo, al insistir en que ningún país podrá enfrentar por sí solo los desafíos actuales.