El Gobierno acusa a Argollo, Condori y dirigente de los Ponchos Rojos de promover una “violencia armada”

En conferencia de prensa, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, acusó al secretario general de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo; al senador de la Alianza Unidad, Nilton Condori; y al dirigente de los Ponchos Rojos, Bernabé Gutiérrez Paucara; de ser quienes promueven la “violencia armada” como parte de sus medidas para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Gálvez, en ese sentido, exhortó a Argollo y Condori “y a todos los dirigentes que impulsan las movilizaciones a no promover la violencia armada, a salvaguardar las vidas”.

“Queremos denunciar que lamentablemente se han identificado que hay grupos que han pasado al uso de las armas. Eso sí nos tiene preocupados, queremos exhortar, conminar a los señores Mario argollo, al senador Nilton Condori y a todos los dirigentes que impulsan las movilizaciones a no promover la violencia armada, a salvaguardar las vidas”, aseveró Gálvez.

El Vocero, en ese sentido, afirmó que “no es necesario que corra más sangre de los bolivianos”. “Esto que están promoviendo puede traer mucho dolor y luto y víctimas fatales y eso es indeseable”, señaló.

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En esa línea, Gálvez también denunció que Bernabé Gutiérrez Paucara – presidente del Comité de Conflictos de los Ponchos Rojos y exdirector de Derechos humanos del Ministerio de Defensa en el anterior Gobierno- fue el responsable de convocar a miembros de ese sector a movilizarse con el uso de armas letales y no letales y así unirse a la marcha de los seguidores de Evo Morales que llega a La Paz este lunes.

“Recomendó a los dirigentes de Cala Cala y Warisata a traer armamento, fusiles Mauser en específico, a la misma marcha de cocaleros y evistas. Y no conforme con ello, el señor Gutiérrez instruyó a los ciudadanos de esa localidad que, si no tienen armas, traigan palos y picota”, relató.

Además, según Gálvez, el dirigente habría amenazado a la población de Achacachi a que apoye de forma obligatoria con víveres, coca y cigarro para la marcha, bajo advertencia de saqueos a las tiendas si no daban su aporte.

En ese sentido, el Vocero presidencial cerró toda posibilidad de negociar con esas personas, de quienes dijo “tienen una cita con la justicia”.

“Los señores (…) que han roto la ley tienen una cita con la justicia y tiene que rendir cuentas al pueblo boliviano. Es hora de llamar ilegal a lo ilegal”, sentenció.

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