El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, afirmó que la entidad estatal ya dio por cerrado y de manera definitiva el problema de la gasolina “desestabilizada” y aseguró que el combustible que se distribuye en la actual es “más seguro que nunca”.
“La crisis de calidad de la gasolina es un capítulo que estamos cerrando definitivamente. Hemos identificado todas las causas, actuado con rapidez y puesto en marcha las soluciones estructurales que este país necesitaba desde hace años”, afirmó el Presidente de YPFB.
Insistió que la gasolina que hoy se distribuye en Bolivia es más “controlada, tratada y segura que nunca” y prometió que se avanza hacia una mayor “soberanía energética con mayor producción nacional”.
En ese sentido, Daroca especificó que al 11 de mayo de 2026, “los últimos lotes de gasolina cumplen todos los parámetros críticos”.
Detalló que se realizan más de 120 ensayos mensuales de calidad, los inventarios son suficientes y los contratos de importación tienen exigencias elevadas.
Acotó que como las medidas asumidas están la actualización del DS 4718 y protocolo unificado de respuesta; la limpieza y adecuación de tanques y nuevos laboratorios; y a largo plazo la ampliación de capacidad logística y reversa del oleoducto OSSA 2.
En la conferencia, el Presidente de YPFB reconoció el impacto generado a los bolivianos, especialmente a transportistas y familias afectadas, y asumió la responsabilidad institucional. “Su molestia es legítima y YPFB asume su responsabilidad”, señaló la autoridad.
Daroca, en ese sentido, explicó que Bolivia produce actualmente solo el 40% de la gasolina que consume e importa el 60% restante, principalmente de Argentina y Paraguay. Esta dependencia, dijo, se ha incrementado respecto a 2014, cuando se producía el 80% internamente.
En ese contexto, Daroca detalló que la investigación técnica identificó cuatro causas que coincidieron simultáneamente para la “desestabilización” de la gasolina:
- Vacío normativo: El Decreto Supremo 4718 regula la calidad en el surtidor, pero no la gasolina base importada que recorre 1.800 km. Los contratos heredados utilizaban estándares de producto terminado para producto intermedio.
- Tanques de almacenamiento casi vacíos: Entre 2023 y 2025, por la crisis de divisas, los tanques operaron con bajos niveles, generando oxidación, gomas y sedimentos.
- Llenado repentino: A partir de diciembre de 2025, tras la eliminación del subsidio y la baja de demanda, se llenaron los tanques, removiendo los depósitos acumulados.
- Presencia de diolefinas: Compuestos inestables en la gasolina importada que, al contacto con oxígeno, generan gomas que dañan inyectores y motores. La norma boliviana no exigía su control ni el período de inducción de 360 minutos.
Asimismo, el presidente de YPFB detalló las medidas que se implementó para combatir el problema:
Enero – Febrero 2026
Aislamiento preventivo de tanques y suspensión temporal de despachos.
Muestreo masivo en todo el país y envío de muestras a laboratorios internacionales.
Creación del Comité de Garantía de Calidad y mesa técnica con el sector del transporte.
Febrero – Marzo 2026
- Incorporación de aditivos detergente/dispersante y antioxidante en cisternas y tanques para proteger el sistema.
Febrero – Abril 2026
- Nueva adenda contractual con el proveedor principal (VITOL) con límites más estrictos (gomas existentes: de 5 a 3 mg/100 ml; manganeso: de 18 a 10 mg/L).
- Inspección técnica en origen (buques en Argentina).
- Propuesta de actualización del DS 4718 para incorporar control de diolefinas y estabilidad oxidativa.
- Firma de contrato para importar 1 millón de barriles de crudo, que permitirá elevar la producción nacional de refinación del 30% actual al 60-80%.