La exdirectora del Fondo Indígena, Elvira Parra, fue enviada con detención preventiva de cinco meses a la cárcel de Miraflores dentro de un proceso por presuntas irregularidades en la producción de miel en el departamento de La Paz.
La exautoridad fue aprehendida el 9 de marzo y según los indicios de la investigación, el proyecto se encontraba observado ya que comprometía recursos del Estado y ni fueron fiscalizados.
Por ese caso, Parra se encuentra imputada por los delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica.
Esta nueva detención preventiva se suma a la que ya había cumplido desde 2015, cuando estuvo recluida por cerca de ocho años y luego desde 2023 se dispuso su detención domiciliaria.
Ayer, el defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, denunció que Parra vive una “persecución inhumana” en su contra.
En contacto con la prensa, la autoridad defensorial afirmó que el caso de Parra y su vinculación con las investigaciones del Fondo Indígena demuestra que la necesidad de “racionalizar la persecución penal”, sin que eso signifique promover la impunidad.
“Es una persecución inhumana. Nadie promueve la impunidad pero hay que racionalizar la persecución penal”, señaló.
Callisaya, en ese sentido, criticó que dentro del caso del Fondo Indígena hay 161 procesos, de los cuales 55 son en contra de Parra.
De esos 55, especificó, 23 se encuentran en etapa de investigación hace 10 años y otros 5 por cinco años.
“No podemos estar indefinidamente persiguiendo a las personas. El Estado está tomándose tanto tiempo para hacer una investigación, más de una década que se está investigando”, criticó.