El presidente del Estado, Rodrigo Paz, insistió que el caso de la distribución de la gasolina de mala calidad o “desestabilizada” es producto de un “boicot” contra el Gobierno y prometió que los responsables “van a caer”.
En un breve contacto con la prensa, Paz señaló que “toda observación” sobre el caso es “correcta” y aunque afirmó que respeta las opiniones, él mantiene su postura de que se busca boicotear a su administración.
“Creo que toda observación es correcta porque evidentemente nos han trampeado en Bolivia. Sigo con mi posición, creo que ha habido un boicot, pero no es una excusa”, aseveró.
Afirmó que más allá del presunto “boicot”, es responsabilidad del Gobierno y el Estado asumir sus responsabilidades y resolver el problema; empero, enfatizó que los responsables “van a caer”.
“Tenemos que investigar, que ha pasado, porque sale bien de un punto y llega mal a otro punto. Que se investigue y tomaremos las decisiones correctas bajo la visión técnica”, señaló.
Enfatizó, en esa línea, que “esto no se va a quedar así”.
“Tienen mi palabra que los responsables van a caer, como están cayendo todos los corruptos. Van a caer aquellos que han hecho daño a la patria con esta actuación”, señaló.
Entretanto, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), a través de su vicepresidente de Operaciones, Sebastián Daroca, señaló que la entidad desconoce la cantidad de gasolina “desestabilizada” que ingresó al país desde diciembre del 2025.
En conferencia de prensa, Daroca señaló que tras identificarse el problema – tras la denuncia de los transportistas- se realizaron diversos operativos para subsanar el problema; sin embargo, señaló que eso “no nos permite identificar un volumen” del combustible de mala calidad que ingresó en el país.
Eso sí, señaló que el trabajo de YPFB y el seguro permitió definir los lapsos de tiempo en los que la gasolina “desestabilizada” entró al país y sería desde diciembre de 2025 hasta, posiblemente, inicios de febrero.
“Este periodo lo hemos identificado, es un trabajo que hacemos con el seguro y tiene que ver con lotes que llegaron en el mes de diciembre hasta el momento que se ha detectado en los primeros días de febrero”, señaló.
Asimismo, en otra conferencia de prensa, Daroca también había asegurado que YPFB solo garantiza la calidad del combustible hasta el momento en que es despachado en cisternas desde las plantas de almacenaje.
Desde el momento que las cisternas salen de las plantas, explicó, la responsabilidad de controlar la calidad del combustible recae en otras manos, como las estaciones de servicio y la Agencia Nacional de Hdirocarburos (ANH).
“Desde ese momento, la responsabilidad del control de calidad en el transporte, en el almacenaje dentro de las estaciones de servicio y en su distribución es parte de una responsabilidad conjunta entre el sector privado que administra estas estaciones de servicio —que tienen que cumplir las normas de funcionamiento, de calidad y de mantenimiento de este sistema— y la ANH, como organismo encargado de la supervisión y la fiscalización de estas operaciones”, explicó el vicepresidente de YPFB.