El presidente del Estado, Rodrigo Paz, se volvió a referir al caso de la venta de gasolina de “mala calidad” y aseguró estar “convencido” que hubo un “boicot” en contra de su Gobierno.
“El boicot que se ha dado con el tema de la gasolina, de los hidrocarburos sucios. Estoy más que convencido que ha habido un boicot”, aseveró.
En ese sentido, señaló que es una necesidad “sacar a las mafias” y “pandilleros” que, dijo, después de 20 años aún trabajan en las instituciones públicas.
“La transparencia y procesos es prioridad número 1. Hay que sacar las mafias, pandilleros que están en las instituciones. Son más de 20 años que estuvieron para delinquir, hacerse favores”, señaló y advirtió que “tenemos que tomar decisiones con prontitud porque siguen habiendo estas mafias dentro de las instituciones que nos están haciendo daño todos los bolivianos”.
En ese contexto, Paz dejó en manos de los “especialistas” las investigaciones del caso y señaló que serán ellos quienes tomen decisiones y den “respuestas” al país.
En ese sentido, resaltó la importancia de mantener la transparencia de los procesos y “no caer en la demagogia”.
Según explicación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, la distribución de la “gasolina desestabilizada” se debió a que en algunos tanques hubo “gasolina residual” correspondiente a adquisiciones anteriores, además de concentraciones superiores de goma y manganeso.
En ese sentido, el Gobierno sospecha que la “mano negra” del caso se centra en YPFB Logística.