A través de sus cuentas en las redes sociales y sin mostrarse públicamente desde el 8 de enero, el expresidente y principal dirigente del Trópico, Evo Morales, cuestionó al Gobierno de Rodrigo Paz y exigió que se investigue los casos referidos a la venta de combustible “desestabilizado”, la contratación de la empresa Camín Camargo por no cumplir con su responsabilidad de verificar la calidad del combustible, y el presunto sobreprecio de parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en la compra de petróleo.
En su mensaje, primero, Morales cuestiona el discurso manejado por el actual presidente del Estado Rodrigo Paz, quien señaló que el caso de la gasolina es fruto de un “sabotaje” en contra de su gestión.
“Tanto habla contra las mafias del pasado pero no hace nada contra los corruptos de su gobierno. La llamada Comisión de la Verdad de YPFB debe investigar los escandalosos casos de robo al Estado que se cometieron en menos de 90 días de la administración de Paz Pereira”, señaló Morales.
En ese sentido, demandó que si el Gobierno quiere demostrar que no protege a sus socios, “debe investigar a la empresa argentina Camin Cargo Control Argentina S.A. por no haber controlado la calidad del combustible que dañó miles de vehículos, pese al casi millón de dólares que recibió del Estado”.
“También debe investigarse las denuncias de sobreprecio, por unos 4 millones de dólares, en la compra de petróleo crudo a la empresa Trafigura. Y no debe quedar en la impunidad la compra de gasolina basura”, dijo.
Morales, asimismo, exigió la detención y enjuiciamiento de las autoridades del ministerio de Hidrocarburos, YPFB y ANH; además de resarcir a las víctimas “sin engaños y sin burocracia”.
“Es indignante el silencio del presidente, sus ministros y de las autoridades judiciales. ¿Complicidad, protección y encubrimiento entre aliados?”, cuestionó.
Según explicación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, la distribución de la “gasolina desestabilizada” se debió a que en algunos tanques hubo “gasolina residual” correspondiente a adquisiciones anteriores, además de concentraciones superiores de goma y manganeso.
En ese sentido, el Gobierno sospecha que el caso es producto de un “sabotaje” y centra las investigaciones en YPFB Logística.
En paralelo se cuestionó que el caso se haya dado a pesar de la contratación de la empresa Camín Camargo para controlar la calidad de la gasolina.
Finalmente, YPFB también se ve envuelta en polémica por la presunta compra con un sobreprecio cercano a los 4 millones de dólares mensuales en la compra de petróleo, extremo que fue negado por la empresa estatal.