El vicepresidente del Estado y presidente de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), Edmand Lara, demandó puntualidad a los legisladores y pidió que por “respeto al pueblo boliviano” cumplan con los horarios de las sesiones convocadas por esa instancia.
“¿No pueden cumplir con el horario por lo menos por respeto a la población, que la está pasando duro y a veces no puede llevar el pan del día? Están malacostumbrados”, afirmó Lara en conferencia de prensa.
Precisamente este viernes Lara convocó a sesión de la ALP para las 10 de la mañana. El Vicepresidente del Estado llegó al encuentro con antelación, pero al ver que no había el quórum de legisladores ni de la directiva decidió suspender la sesión y reprogramarla para este sábado 7 de noviembre a las 14:00.
Aseguró que esperó 10 minutos antes de suspender la sesión y reprochó que se busque hacer de la ALP una “chacota”.
«La Asamblea Legislativa no puede funcionar a cuentagotas. No puede convertirse en una chacota. Quienes hemos sido elegidos por el voto del pueblo tenemos que demostrar responsabilidad y dar el ejemplo», dijo.
En ese sentido, Lara criticó que a pesar de que él como Presidente de la ALP decidió suspender la sesión hasta el sábado, el presidente del Senado, Diego Ávila, haya decidido contradecirlo y presidir la sesión de este viernes.
De hecho, Ávila llegó al Hemiciclo minutos después de que Lara se haya retirado y ordenó reinstalar la sesión, misma que avanza ante el rechazo de los legisladores de aceptar la reprogramación del encuentro.
En ese sentido, Lara avisó que anulará la sesión de la ALP que se desarrolla este viernes a la cabeza del Presidente del Senado y estará presente para llevar adelante la sesión el sábado.
“Mañana estaré cinco minutos antes sentado esperando a que asistan todos a la sesión que he convocado (…) Vamos a anular la sesión que está llevando adelante Ávila”, afirmó.
Señaló que los legisladores que no asistan a la sesión del sábado serán sancionados acorde al reglamento interno.
De la misma manera, afirmó que el accionar que Ávila asumió este viernes se enmarca en el delito de usurpación de funciones y advirtió que será procesado, aunque, dijo, por futuros gobiernos.
“El senador Ávila está llevando adelante una sesión, está dejando una prueba de usurpación de funciones, en algún momento otro gobierno lo usará para procesarlo”, aseveró.
Aseveró que es difícil que sea procesado durante el actual Gobierno ya que “ahora tiene el poder”, pero le recordó que ese privilegio “no es eterno”.