El miembro del Directorio de Manufactura Boliviana S.A. (MANACO), César Vargas, descartó que la fábrica vaya a ser traspasada a sus trabajadores y afirmó que los activos de la empresa permitirán pagar sus deudas, incluidos los beneficios sociales.
“Esa narrativa de los trabajadores que queden con la fábrica, es una idea que suena muy romántica, que se entregue la fábrica a ellos que producen. Quiero ser claro, es una empresa privada y los activos de la empresa nos permiten cumplir con los beneficios sociales de los trabajadores y todas las deudas que Manaco tiene”, señaló en entrevista con Radio Fides.
Afirmó que si bien pasar la fábrica a los trabajadores significaría ya no tener que pagar los beneficios sociales, aseveró que Manaco no tiene recursos para pagar el resto de sus deudas, por ejemplo a los bancos y proveedores.
“No es una empresa que tenga rentabilidad”, aseveró.
El fin de semana pasado, la empresa Manaco (Manufactura Boliviana S.A.) anunció su cierre definitivo debido a deudas y una situación económica “insostenible”.
La decisión fue comunicada este sábado 31 de octubre, luego de que la compañía acumulara pérdidas por Bs 130 millones y considerara insostenible la continuidad de sus operaciones.
Los ejecutivos señalaron que, durante los últimos años, Manufactura Boliviana S.A. realizó significativos esfuerzos para sostener sus operaciones productivas en Bolivia, adaptándose a un entorno económico cada vez más complejo.
“Lamentablemente, en 2026 esta situación se volvió insostenible debido a factores macroeconómicos adversos, agravados de manera determinante por los prolongados conflictos sociales que afectaron críticamente el desarrollo de la actividad productiva”, indica el comunicado.
Explicaron que, tras agotar exhaustivamente todas las alternativas técnicas, financieras y logísticas, y registrando pérdidas acumuladas que alcanzan los 130 millones de bolivianos, “hemos tomado la difícil, pero responsable decisión, de cerrar definitivamente la empresa”.
Manaco garantizó los derechos laborales con el pago del 100% de las indemnizaciones y beneficios sociales establecidos por ley a la totalidad de los trabajadores. Y, anunció que ha ofrecido un paquete de apoyo que incluye salarios adicionales previstos por ley.
Los trabajadores de Manufactura Boliviana (Manaco) rechazaron el cierre de la empresa y anunciaron medidas de presión para evitar que se pierdan 600 fuentes laborales.