Este jueves, el Concejo Municipal de La Paz aprobó la Ley del Alivio Tributario y lo remitió al Ejecutivo para su promulgación; sin embargo, el alcalde César Dockweiler rechazó la norma señalando que se tratará de un “boicot” a la Comuna que generaría la pérdida de ingresos de hasta 750 millones de bolivianos por deudas impositivas.
La Ley en cuestión plantea condonar al 100% las deudas tributarias municipales anteriores al 2018 y también las 2020, considerando los efectos de la pandemia del Covid.
De la misma manera, señala que las deudas tributarias posteriores el 2018 – sin contar el 2020- podrán pagarse sin intereses ni multas.
El Concejo, en ese sentido, criticó que después del paro de los 53 días que afectaron al municipio – y al país- entre mayo y junio de este año la Alcaldía de La Paz haya dispuesto congelar las cuentas bancarias de los ciudadanos como represalia por sus deudas tributarias.
Dockweiler denuncia “boicot a La Paz”
El alcalde de La Paz, César Dockweiler, calificó de “boicot a la ciudad” y de “conspiración política” la aprobación de la norma y advirtió que su aplicación podría reducir en Bs 750 millones los ingresos municipales y comprometer la ejecución de obras y la continuidad de servicios esenciales.
“Están promoviendo que la ciudad se quede con 750 millones de bolivianos menos. Eso yo lo califico como un boicot a la ciudad, porque La Paz tiene que ser reconstruida y para reconstruirla necesitamos recursos. Para hacer mantenimiento de plazas, parques y jardines, necesitamos dinero”, afirmó Dockweiler.
El Alcalde explicó que el monto observado representa casi el 50 % del presupuesto municipal y cuestionó la viabilidad de la propuesta, tanto por sus posibles efectos financieros como por las competencias que corresponden a cada instancia del Gobierno Municipal. Señaló que, si bien el Concejo Municipal tiene atribuciones para promover leyes, las iniciativas relacionadas con impuestos e ingresos deben ser planteadas por el Órgano Ejecutivo y contar con los informes correspondientes sobre su impacto.
“Lo que están promoviendo, 750 millones menos, significaría que dejaríamos de construir el hospital de San Antonio y los otros tres hospitales que hemos planteado: el hospital geriátrico, el hospital de los peluditos y el hospital traumatológico”, advirtió.
La autoridad edil detalló que una reducción de esos recursos también equivaldría, según sus estimaciones, a siete años de desayunos escolares, tres años de recojo de basura y mantenimiento del relleno sanitario, diez años de funcionamiento del servicio de transporte municipal Pumakatari o cuatro años de mantenimiento de la infraestructura vial.
Asimismo, señaló que se pondrían en riesgo las obras de estabilización en zonas afectadas por deslizamientos, considerando que existen más de 40 zonas con deslizamientos activos en la ciudad.
“No es solamente salir a la foto y decir: ‘Estábamos preocupados por darles un alivio tributario’, pero ¿qué es lo que vamos a dejar de hacer? Sería interesante que ellos mencionen: ‘Dejen de hacer esto’, porque nos parece fundamental”, sostuvo.
Dockweiler vinculó la discusión con los esfuerzos de recaudación que lleva adelante su administración para atender el déficit fiscal y las obligaciones económicas del municipio. Según explicó, las medidas adoptadas en materia de impuestos a vehículos e inmuebles permitieron alcanzar recaudaciones de hasta Bs 10 millones por día.
El Alcalde cuestionó que, mientras su gestión busca fortalecer los ingresos para financiar la recuperación de la ciudad, desde el Concejo Municipal se planteen iniciativas que, a su juicio, podrían ir en sentido contrario. Como contraste, mencionó que otros concejos municipales, entre ellos el de Santa Cruz, respaldaron medidas orientadas a mejorar las recaudaciones de sus respectivos municipios.
“Por tanto, yo lo llamo un boicot a la ciudad de La Paz y, desde un punto de vista más personal y político, esto lo llamo una conspiración política”, enfatizó.