El embajador de la Unión Europea en Bolivia, Jaume Segura, informó que la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) solicitó información al Gobierno y a la Fiscalía sobre denuncias locales de posibles irregularidades en programas financiados por ese organismo.
“Lo más importante para nosotros es proteger el interés del contribuyente europeo y que no se hayan comprometido fondos europeos cuando hay algún caso de malversación o corrupción local”, afirmó.
El diplomático detalló que el organismo fiscalizador tiene la potestad de cursar requerimientos al Ejecutivo, al Ministerio Público y a otras entidades estatales para verificar que no existan daños económicos.
Segura, en ese sentido, informó el caso está relacionado con denuncias de corrupción en proyectos de agua potable y saneamiento, en gestiones anteriores.
Por su parte, el jefe de la delegación europea, el eurodiputado austríaco Reinhold Lopatka, justificó la rigidez de estos controles financieros. “Siempre es dinero de los contribuyentes el que gastamos y en Europa tenemos que demostrar que no hay despilfarro”.
Aunque no especificó qué casos de corrupción son los que se estarían investigando, los antecedentes del caso dan cuenta de que la OLAF abrió en diciembre de 2023 una investigación administrativa sobre presuntas anomalías en tres programas de agua potable y saneamiento básico financiados por Europa, dos de ellos canalizados a través de la cooperación española (AECID).
// Oxígeno con información de La Razón