La Policía Boliviana puso en marcha este miércoles el Plan Frontera Segura 2.0 en un acto realizado en la ciudad de Santa Cruz, donde también presentó a 230 policías capacitados especialmente en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
El comandante general de la Policía Boliviana, Adrián Álvarez, informó que los subtenientes, tenientes y sargentos concluyeron un proceso de capacitación, cualificación y reentrenamiento, que permitirá implementar una nueva estrategia para enfrentar a la delincuencia.
“La cantidad de 230 policías que hoy presentamos a nuestra población van a generar presencia y mayores niveles de seguridad, pero el envío, el refuerzo, la mayor cantidad de policías no se queda acá, vamos a remitir de manera permanente cada 45 días un nuevo contingente que refuerce con mayor presencia de efectivos policiales la seguridad ciudadana en nuestro departamento (Santa Cruz)”, afirmó el jefe policial.
Estos efectivos policiales son parte del curso Redes Internacionales Organizadas y Narcoterrorismo: Frontera Segura y Facilitadores por la Lucha contra el Narcotráfico y el Crimen Organizado, que realizó la Policía Boliviana.
Respecto al Plan Frontera Segura 2.0, detalló que se basa en tres ejes fundamentales: la presencia permanente del Estado en fronteras, el control territorial en esta área de frontera y devolver a la población la tranquilidad de poder desarrollar sus actividades en paz.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, cuestionó que durante los últimos 20 años existiera una “permisibilidad criminal” que facilitó el ingreso del crimen organizado, situación cuyas consecuencias, dijo, afrontan actualmente Pando, Beni y Santa Cruz.
La autoridad destacó que en su gestión “no se puso un dedo” en los destinos que el Comandante General decide en la lucha contra la corrupción; se detuvo a grandes narcotraficantes, entre ellos Sebastián Marset; también se aprehendió “a uno de los símbolos de la corrupción, como es el expresidente Luis Arce Catacora y su hijo que era parte de una red de enriquecimiento ilícito y corrupción”.
A ello sumó la desestructuración de una organización criminal “que se apoderó de la Fiscalía General del Estado, desde donde se dirigía relaciones con el narcotráfico, extorsiones, abusos”.
“Aprovecho esta ocasión para decir muy claramente: no vamos a parar y este es un mensaje muy claro para jueces y fiscales que estén encubriendo esta organización criminal”, advirtió.
Por último, al igual que el comandante general de la Policía comprometió reforzar la cantidad de efectivos policiales al servicio de este departamento ante la demanda de las autoridades departamentales y municipales y por la ola de crímenes que se vienen dando.