Choferes en La Paz, Santa cruz y Oruro mantienen sus protestas por la mala calidad de la gasolina

Choferes, principalmente en La Paz, Santa Cruz y Oruro, mantienen sus protestas, por segundo día consecutivo, por la mala calidad de la gasolina. Exigen al Gobierno un resarcimiento por el daño provocado a sus vehículos.

En La Paz, los choferes bloquearon el centro paceño y en Oruro mantienen vigilia en instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Según información de Unitel, la empresa estatal convocó al diálogo para la mañana de este jueves y uno de los dirigentes del transporte advirtió que si no se cumplen con sus demandas radicalizarán sus medidas de presión.

Según el dirigente, además del resarcimiento también se exige la renuncia de autoridades de YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

En La Paz, según los dirigentes del transporte, son más de 300 autos afectados por la mala calidad de la gasolina; entretanto, también habría cerca de 150 minibuses dañados.

“Nosotros estamos solicitando el resarcimiento inmediato a los daños y perjuicios que han tenido nuestros compañeros transportistas. Estamos nosotros recabando la información y cada día van llegando más denuncias”, expresó el dirigente del transporte libre de La Paz, Limbert Tancara.

El representante manifestó que “el problema no es pequeño” y remarcó que están en contacto con otros choferes afiliados de los departamentos de Cochabamba, Santa Cruz y Oruro. Advirtió que, si el Gobierno no atiende sus demandas, las movilizaciones se agravarán.

De hecho, las protestas también cumplen su segundo día en Santa Cruz, donde los mototaxistas iniciaron un bloqueo de caminos. Uno de los puntos afectados es el ingreso de Muyurina en Warnes, zona norte.

Entretanto, el Gobierno deslindó la responsabilidad por la distribución y venta de gasolina de mala calidad y culpó a la anterior administración de Luis Arce.

En conferencia de prensa, el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Medinaceli, explicó que lo ocurrido es que el nuevo combustible adquirido por el Gobierno se “mezcló” con el “producto residual” dejado por la anterior administración y generó los problemas.

Por su parte, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, aseveró que el problema fue muy complejo de identificar y se requirió de dos semanas para descubrir las causas del hecho.

Akly, no obstante, ratificó que el problema se da por el “sistema heredado e ineficiente” dejado por la anterior administración y recalcó que la gasolina de mala calidad solo fue distribuida a “ciertas zonas”.

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