Tras la advertencia del presidente del Estado, Rodrigo Paz, al defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, la Defensoría del Pueblo afirmó que seguirá ejerciendo sus competencias con “firmeza, objetividad e independencia” y sin admitir “presiones o interferencias” de ningún sector.
En el documento, la entidad recordó que es una institución con rango constitucional, consagrada en el artículo 218 y siguientes de la Constitución Política del Estado (CPE), y que su finalidad suprema es la promoción, difusión, vigilancia y defensa de los derechos humanos de todas las personas en el territorio nacional.
“Su independencia funcional, técnica y administrativa constituye una garantía ciudadana fundamental para asegurar la vigencia plena de los derechos y garantías constitucionales”, señala el pronunciamiento.
La Defensoría también destacó que su autonomía está acreditada a nivel internacional. Según precisó, actualmente goza del Estatus A otorgado por la Alianza Global de Instituciones Nacionales de Derechos Humanos (GANHRI), la máxima acreditación que certifica el cumplimiento de los Principios de París, aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
De acuerdo con la institución, ese reconocimiento avala que su accionar se desarrolla bajo criterios de pluralismo, imparcialidad y objetividad técnica.
En ese sentido, la Defensoría sostuvo que su labor se rige por estándares universales de derechos humanos, con carácter no discrecional e imparcial, y al margen de las coyunturas políticas. En ese marco, afirmó que los informes, recomendaciones y observaciones que emite sobre la gestión pública no constituyen posturas políticas ni personales.
Asimismo, la entidad reiteró que el diálogo interinstitucional y la fiscalización constructiva son pilares del Estado Democrático de Derecho. Ante ello, ratificó ante el pueblo boliviano que “ha cumplido, cumple y seguirá cumpliendo” sus atribuciones constitucionales con “firmeza, objetividad e independencia” y “sin admitir presiones o interferencias de ningún sector”.
“La Defensoría del Pueblo reafirma ante el pueblo boliviano que continuará ejerciendo sus competencias con firmeza, objetividad e independencia, sin admitir presiones o interferencias de ningún sector, teniendo siempre a la dignidad humana como valor supremo”, finaliza el texto.
La advertencia de Paz
Ayer, lunes, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, lanzó un reclamo y una advertencia al defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, a quien el reclamo su “silencio” en el pasado y que “ahora hable”.
En contacto con la prensa, Paz recordó que Callisaya fue “electo en el pasado” y le advirtió que se espera que “ayude a proteger a hombres y mujeres de bien”.
“Una advertencia al Defensor del Pueblo electo en el pasado. Nunca lo vi hablar en el pasado, ahora habla. Bien por él, bien por el cumplimiento de la Constitución y el Estado, pero que ayude a las normas y leyes a proteger a los hombres y mujeres de bien que quieren salir adelante”, advirtió el Jefe de Estado.
Señaló que el Defensor debe proteger a quienes “quieren plantear en las mesas de concertación, no a los gritos, a los insultos, a las pedradas, bloqueos, y buscando que la muerte regrese a Bolivia”.