La exministra de la Presidencia, Marianela Prada, afirmó este miércoles que la salud del expresidente Luis Arce está “deteriorada” y lamentó que la justicia haya rechazado su apelación y, en consecuencia, tenga que seguir detenido preventivamente en el penal de San Pedro.
En conferencia de prensa, Parada señaló que visitó al exmandatario esta jornada, además de en su cumpleaños, el 28 de septiembre, y es testigo de su delicado estado de salud.
Recordó, asimismo, que Arce tuvo cáncer metastásico y señaló que la justicia, al otorgarle permiso de salidas para ser atendido en centros de salud, termina reconociendo la gravedad de su padecimiento y reprochó que aún así se mantenga su detención.
En ese sentido, aseveró que el expresidente ya demostró que no existen riesgos procesales en su contra y aseguró que el mismo Arce le dijo que desea volver a dar clases y no tiene pensado irse del país, pero ello no es tomado en cuenta por la justicia.
Arce cumple nueve meses de detención preventiva acusado por presuntas irregularidades en el extinto Fondo Indígena, ocurridas cuando ejerció como ministro de Economía durante el gobierno de Evo Morales.
Empero, desde el pasado 16 de septiembre está internado en un centro médico de La Paz por problemas de salud y después de que un juez de Sucre concedió su acción de libertad para recibir tratamiento médico especializado, considerando sus antecedentes oncológicos.
En ese sentido, Yael Cazón, directora del Hospital Arco Iris, detalló que Arce presenta lesión renal, un carcinoma indiferenciado urotelial, enfermedad renal crónica, hipertensión arterial, dislipidemia, trastorno de estrés crónico, trastorno mixto de ansiedad, vasculitis secundaria y cervicalgia tensional.
“Es muy frecuente enfrentar estos diagnósticos finales en pacientes privados de libertad”, señaló la especialista médica.
Asimismo, afirmó que el último estudio al que fue sometido Arce fue una resonancia magnética para descartar nuevas lesiones en el riñón, al temerse la presencia de una “masa en la región”.
Señaló que aunque la resonancia descartó tal diagnóstico, está pendiente de realizar un PET-SCAN para evaluar residivas -retorno de una enfermedad- o nuevas lesiones.