El alcalde de La Paz, César Dockweiler, descartó que las tarifas del transporte público vayan a incrementarse en el municipio, a no ser que haya una subida en el precio de la gasolina.
“Momentáneamente no hay incremento en la ciudad de La Paz, a no ser de que haya un incremento en el tema de la gasolina. No lo vamos a tocar”, afirmó, según reporte de Erbol.
La autoridad edil afirmó que el incremento de la canasta familiar – uno de los argumentos de los choferes en busca de subir el precio de los pasajes- afecta al conjunto de la sociedad, por lo que no es un factor que se tome en cuenta para analizar el tema de las tarifas del transporte.
Eso sí, señaló que el municipio acordó trabajar con el sector en mecanismos de compensación para reducir principalmente el impacto del encarecimiento de los repuestos.
Ya la pasada semana, Dockweiler informó que la Comuna pide al Gobierno que se le transfiera entre 45 y 60 millones de dólares para implementar un “sistema de compensación” después de que se levantara la subvención del dólar y el litro del carburante pasara de Bs 9,80 y Bs 17,95 el litro.
En contacto con la prensa, señaló que los fondos para el “sistema de compensación” se plantea para evitar una subida en el costo de los pasajes de la urbe, así como continuar con las obras encaradas por la Comuna.
“Estamos planteando medidas para que haya un sistema de compensación de alrededor de 45 a 60 millones de bolivianos que venga del Gobierno Nacional, transferencia al Gobierno municipal para resolver este problema”, señaló.
Ya el pasado miércoles, Dockweiler informó que remitió una nueva carta al presidente Rodrigo Paz para solicitarle una reunión destinada a establecer mecanismos de flexibilización ante el incremento del precio del diésel, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad de servicios municipales esenciales como el Sistema de Transporte Municipal Pumakatari y las operaciones de maquinaria pesada destinada a la prevención y atención de riesgos y emergencias en la ciudad.
La autoridad edil explicó que el Decreto Supremo 5716, que elimina la subvención al diésel, genera una presión adicional sobre las finanzas del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMLP), que ya enfrenta una situación deficitaria. La estimación municipal establece que se requerirían entre 45 y 63 millones de bolivianos adicionales para cubrir el impacto del incremento del costo del carburante en el funcionamiento del Pumakatari y las operaciones de maquinaria vinculadas a la atención de riesgos, emergencias y obras.