Choferes de La Paz y Oruro realizaron distintas protestas la mañana de este miércoles en rechazo a la mala calidad de la gasolina y exigiendo un resarcimiento por el daño que el producto provocó a sus vehículos.
En La Paz, los choferes protestaron en puertas de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). En ese sentido, anunciaron que lo “único” que exige el sector es el “resarcimiento” por los daños ocasionados en los vehículos y advirtieron que si no se atiende su demanda asumirán otras medidas de presión.
Limberth Tancara, secretario ejecutivo del Transporte Libre, afirmó que existen más de 300 unidades afectadas, situación que motivó la movilización del sector.
“Ayer (martes) el ministro de Hidrocarburos estableció que se debe mezclar con menos etanol. Eso significa que antes se estaba mezclando con más cantidad. Lo que pide la base es el resarcimiento de los daños, pero lamentablemente el Gobierno no se quiere hacer responsable”, señaló el dirigente en contacto con la Red Uno.
El dirigente sostuvo que, tras el incremento del precio de los carburantes y la eliminación de la subvención, el combustible debería comercializarse con mejores estándares de calidad.
“Se sube la gasolina, ya no hay subvención, pero nos traen un combustible que está arruinando nuestros motores. Esto no solo ocurre aquí, está pasando en todos los departamentos”, denunció.
En ese sentido, ayer, martes, el secretario ejecutivo de la Federación de Choferes Urbanos de La Paz Chuquiago Marka, Santos Escalante, señaló que solo en esa instancia hay más de 100 vehículos dañados.
Entretanto, este miércoles, en Oruro, choferes también protestaron en puertas de la planta engarrafadora de San Pedro de YPFB, en el distrito comercial Oruro, como protesta por la “mala calidad” del combustible.
Los uniformados que custodian el lugar usaron agentes químicos para dispersar a los movilizados.
Ayer, el Gobierno deslindó la responsabilidad por la distribución y venta de gasolina de mala calidad y culpó a la anterior administración de Luis Arce.
En conferencia de prensa, el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Medinaceli, explicó que lo ocurrido es que el nuevo combustible adquirido por el Gobierno se “mezcló” con el “producto residual” dejado por la anterior administración y generó los problemas.
Por su parte, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, aseveró que el problema fue muy complejo de identificar y se requirió de dos semanas para descubrir las causas del hecho.
Akly, no obstante, ratificó que el problema se da por el “sistema heredado e ineficiente” dejado por la anterior administración y recalcó que la gasolina de mala calidad solo fue distribuida a “ciertas zonas”.