El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, defendió la decisión de eliminar la subvención a los carburantes, al considerar que era un “cáncer que había que erradicar” en el país.
“Era un cáncer que había que erradicar. Le significaba una pérdida al Tesoro General de la Nación de $us 55 millones semanales”, afirmó la autoridad en una entrevista con Radio Panamericana.
Informó que con los recursos destinados a la subvención a los carburantes se podrán ejecutar obras de infraestructura vial, hospitalaria y educativa demandadas por la población, como la carretera de 40 kilómetros de San Julián, en Santa Cruz.
Luego de oficializarse la eliminación de la subvención al diésel, el gabinete ministerial se encuentra desplegado en diferentes partes del país para impulsar mesas de diálogo con los sectores del transporte y los productores.
Los encuentros con el sector del transporte buscan que los transportistas puedan ingresar al programa de reconversión de diésel a Gas Natural Vehicular (GNV), con el objetivo de mitigar los efectos en los costos del combustible.
Respecto al anuncio de un paro de 24 horas de la Confederación de Choferes, Oviedo reiteró la vocación de diálogo del Gobierno y aclaró que el estado de excepción no prohíbe las manifestaciones sociales ni los pronunciamientos pacíficos, los cuales están permitidos. Sin embargo, señaló que no se permitirán actos de violencia ni bloqueos.