El alcalde de La Paz, César Dockweiler, afirmó este lunes que el transporte público urbano de la ciudad utiliza gasolina y gas natural, y no diésel, por lo que no existe una relación directa entre el incremento del precio de este último carburante y un eventual aumento de las tarifas.
“¿Quiénes son los transportistas en la ciudad de La Paz que utilizan diésel? Pues prácticamente ninguno. Sí utilizamos gasolina y gas, entonces, no habría una razón directa relacionada al incremento del diésel para que en la ciudad de La Paz estemos hablando de un incremento de las tarifas del transporte público”, afirmó.
La autoridad señaló que el incremento del precio del diésel puede incidir entre 6% y 10% en los precios finales de los productos y servicios, pero aclaró que este porcentaje no representa un incremento equivalente en el precio de los combustibles.
“Hay que también ser conscientes de que el incremento del precio del diésel afecta alrededor de un 6 al 10 por ciento de los productos finales”, explicó.
Además, se prevé controles en los mercados para evitar la especulación y verificar los precios de los productos de la canasta familiar.
Asimismo, en la víspera, Dockweiler afirmó que, tras el ajuste a los precios del diésel, la Comuna requiere alrededor de 63 millones de dólares adicionales para poder sostener el Pumakatari y otros servicios municipales.
La autoridad municipal detalló que después de que el Gobierno decidiera levantar la subvención al diésel y, en consecuencia, el precio del litro del carburante pasara de Bs 9,80 a 17,95, la Alcaldía necesita 45 millones de dólares solo para mantener el servicio del Pumakatari y el Chikititi.
“Si sumamos el tema de maquinaria y otras obras requeriremos muchos más recursos. Estamos hablando de 60, 63 millones de bolivianos que requiere solo la Alcaldía de La Paz para cubrir el déficit”, aseveró.