El presidente del Estado, Rodrigo Paz, relanzó este viernes la refinería Guillermo Elder Bell, ubicada en el departamento de Santa Cruz, con la finalidad de recuperar la capacidad productiva de carburantes para el mercado interno.
“Prefiero invertir en refinación que en subvención; que quede clara esa frase (…). Prefiero poner esa platita en la carretera o en la refinería para que genere diésel, gasolina y jet fuel y poder desarrollar obras como hospitales, colegios, carreteras e ítems de salud y de educación”, dijo en el acto de relanzamiento.
Paz explicó que la subvención implica recursos que pueden ser invertidos en obras, como la carretera Okinawa – Los Troncos, que significa $us 90 millones y tendrá impacto en Yapacaní y San Julián.
“Son 90 millones de dólares, más o menos, lo que se lleva la subvención en un par de semanas”, señaló.
Sostuvo que pensando en que es “la gente en la que el Gobierno tiene que invertir”, se tendrá que tomar decisiones.
“No podemos cometer un error que se cometió en el pasado, no podemos vivir de los hidrocarburos, los hidrocarburos son el punto de apoyo para que la producción nacional en diferentes rubros pueda crecer”, dijo.
En tanto, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, recordó que la refinería Guillermo Elder Bell cuenta con 22.000 barriles de capacidad instalada, pero hoy solo produce 9.000 barriles.
“Bolivia tiene la capacidad de refinación lo que hoy necesitamos es recuperar el crudo necesario para poder utilizarlo. Las refinerías en Bolivia han estado subutilizadas los últimos años constituyendo esto un grave perjuicio al país”, señaló.
En ese sentido, mencionó que gracias a la promulgación del Decreto Supremo 5701, que permite a las refinerías del país importar petróleo para su procesamiento y venta directa de derivados a precio de mercado, se podrá avanzar de “forma muy concreta”.
“Este decreto autoriza la importación a las refinerías, autoriza procesarlo y poderlo comercializar al mercado a un precio de mercado, lo que va a fortalecer la producción nacional, va a fortalecer la distribución porque vamos a tener combustible”, afirmó.
Añadió que el desafío de YPFB “debe ser recuperar la capacidad productiva”.
“Esto no es un parche, es una decisión de política pública mientras el país recupera producción propia. No vamos a dejar paradas las plantas que ya pagamos, que durante mucho tiempo fueron abandonadas por los anteriores gobiernos”, añadió el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, sobre dicho decreto.
El 9 de este mes, el jefe de Estado también estuvo en la refinería Gualberto Villarroel, de Cochabamba, relanzándola con la finalidad de aumentar su capacidad productiva en el marco del DS 5701.