La sede de Gobierno se tiñó de color y alegría este domingo con el “Pepinazo”, una caravana masiva que congregó a más de 3.000 pepinos con un objetivo claro: la reivindicación internacional de este personaje como ícono del folclore paceño y boliviano. La actividad, que contó con la participación activa del alcalde Iván Arias, busca frenar los intentos de otros países de adjudicarse la autoría de esta figura central del carnaval.
“El Pepino es paceño, el Pepino es boliviano. No nos importa que lo bailen en otro lugar, pero que sepan de dónde es. Esta alegría y este rostro solo se ven en La Paz”, afirmó el alcalde Arias durante el recorrido. La caravana fue calificada por los organizadores como la más grande de la historia dedicada exclusivamente a este personaje.
Vecinos de la zona, como Denis Calle y Fabiola Miranda, destacaron la importancia de que la autoridad máxima de la ciudad encabece estas acciones. “Es una emoción y un sentimiento de orgullo. El Pepino es parte de nuestra alma y no podemos permitir que se pierda esta costumbre”, señalaron los ciudadanos apostados en la avenida Montes.
La jornada concluyó con un compromiso de las asociaciones folclóricas y el municipio para documentar y promover internacionalmente la historia del Pepino. La Secretaría de Culturas ratificó que estas actividades son solo el inicio de una campaña agresiva para proteger el patrimonio inmaterial de La Paz frente a la comunidad internacional.